martes, 30 de septiembre de 2008

Cualivocer


(Verbo. Del latín qualitas vocis = timbre de voz y nosco = conocer. Se conjuga como conocer)

Reconocer que la voz utilizada para hacer el doblaje de un personaje en una película es la misma que la de otro personaje en otros filmes.

Los personajes de televisión no sólo son populares por su imagen y por sus películas: también lo son por su doblaje. Homero Simpson se caracteriza por ser doblado con la voz de Humberto Vélez. Cuando escuchamos la voz de Humberto Vélez en una película solemos reconocer enseguida el timbre, el tono y la intensidad de Homero Simpson.

Para cualivocer no es necesario saber quién efectúa el doblaje. Basta con encontrar la inconfundible similitud sonora.

lunes, 29 de septiembre de 2008

Repretongo, a

(Adj. Del latín reprehetor = criticar y terminación -tongo para lograr un matiz despectivo)

Persona que aparece fugazmente sólo para criticar.

El repretongo jamás está presente para dar una palabra de aliento o de elogio. Irrumpe de la nada, examina, evalúa y no puede evitar dejar alguna impresión negativa. A veces deja sus comentarios con un "te lo digo con onda", como si esa frase insulsa pudiera amortiguar el efecto negativo de sus innecesarias intervenciones.

Si preparamos una comida con el esfuerzo de un salchipibe, el repretongo aparecerá a último momento de la cena, probará dos bocados y dictaminará que le falta cocción, le falta sal, no tiene suficiente pimienta o que los ingredientes no son de buena calidad.

En el espacio virtual, el repretongo es un blogger que jamás deja comentarios pero, imprevistamente, un día sólo deja uno, muy escueto, en el que informa acerca de un error de sintaxis, de redacción, de fuente informativa o de plantilla.

El repretongo es un terrorista. Está allí para provocar un minúsculo desbaratamiento del ánimo de quien ha hecho algo. Una vez que realiza su crítica pequeña, no se queda para ayudar a modificar las cosas ni para ver qué efectos provoca su intervención. El repretongo es el dedo índice del inspector que sólo aparece cuando justo, justo, estamos cometiendo una involuntaria infracción.

viernes, 26 de septiembre de 2008

Detroloquio

(Sustantivo. Del latín detortum = torcido y loquus = habla)

Historia innecesaria que se cuenta luego de dar una respuesta, o en vez de ella.

Llegamos a la farmacia y pedimos aspirinas. La farmacéutica nos dice que no tiene y, acto seguido, nos cuenta que ha hecho el pedido varias veces a la droguería y nunca le han traído las aspirinas, porque los transportistas de medicamentos están en un conflicto gremial en el que se involucran patotas sindicales de bandos mestizos, entre los cuales están infiltrados algunos integrantes del sindicato de la construcción y posibles trabajadores de Bayer, la empresa líder en aspirinas, cuyos intereses se ven perjudicados dada la sospecha de que otras marcas -como Geniol- probablemente estén haciendo lobby para que las aspirinas Bayer no lleguen a las góndolas.
La única información relevante para el comprador es el "no tengo" del pedido inicial. Todo el resto es un detroloquio.

A veces el detroloquio se usa como innecesaria advertencia o inoportuno consejo. Si le pedimos al veterinario que nos indique cómo debemos hacer la mudanza de nuestras mascotas, el veterinario podría respondernos: "Tenga mucho cuidado, yo tengo un perro y la última vez que me mudé se me escapó de la nueva casa y se había ido a la casa vieja, allá, por el Patagonia, y unos vecinos me llamaron por teléfono para avisarme que el pobre bicho estaba aullando en la puerta". Como puede verse, aquí ni siquiera hay respuesta: hay una historia cuyo único efecto es el de asustar o inmovilizar a quien hace la consulta. Esa historia es un detroloquio. Lo curioso es que, aquí, justamente se consulta a alguien especializado en el tema y no sólo no se obtiene respuesta, sino que se sale de allí con más inquietudes.

Cuando alguien nos cuenta un detroloquio puede tener unas pocas razones: a) porque piensa que su historia nos puede interesar o resultar relevante; b) porque quiere ponernos sobre aviso (a veces maliciosamente) acerca de los riesgos que estamos asumiendo; c) porque es una persona solitaria y está desesperada por un poco de diálogo.

El detroloquio es uno de los recursos de quienes padecen de tumicia.

jueves, 25 de septiembre de 2008

Metamecalito

(Sust. Del griego metá = más allá; mechané = invento y lithos = piedra)

Objeto metálico producto de la tecnología que cae del cielo.

Los satélites artificiales mueren orbitando alrededor de la Tierra y, en algunos casos, tarde o temprano van cayendo por partes. Si una sección del satélite es lo suficientemente grande como para no incinerarse por completo en su intrusión a la atmósfera, el fragmento chamuscado será un metamecalito.

No todos los metamecalitos son productos de la tecnología humana. En algunos casos se han reportado objetos de manufactura extraterrestre, como una serie de metamecalitos con forma de vasija rodeada de pequeñas esferas en cuyo interior hay mercurio.

Más desconcertantes aun son los metamecalitos que tienen la forma de un objeto imposible que ha caído del cielo sin razón y sin aparentes daños por la fricción con la atmósfera: heladeras, sillones, automóviles, y barcos cargueros.

Esta acepción está íntimamente conectada con la de petrópalo. La única diferencia destacable entre uno y otro término es la de que, en este caso, se resalta el hecho de que el objeto es un producto puramente tecnológico, mientras que en los petrópalos es suficiente con que el objeto sea sólido.

miércoles, 24 de septiembre de 2008

Falefigie

(Sust. Del latín fallo = engañar y effigies = imagen)

Capacidad que se suele tener durante los sueños de inventar ad hoc la justificación de algún suceso onírico.

Podemos estar soñando con una casa grande y antigua. Una casa desconocida de la cual -arbitrariamente- sentimos que es "la casa de nuestra abuela". De inmediato, cuando hacemos esta atribución (cuando decidimos que esa casa es la casa de la abuela), nos viene una serie de imágenes oníricas en las cuales nuestra propia abuela está en esa casa, cuidando de nuestra madre cuando ella era pequeña. ¿Qué ha ocurrido aquí? La ensoñación "inventa" que esa casa es de nuestra abuela. Para hacernos creer ese invento, nos inventa -además- una serie de imágenes que "cuentan la historia" de ese invento inicial. De manera que, una vez que tenemos el racconto sucesivo de las imágenes que justifican el primer invento, todo lo posterior nos parece verosímil.

Las falefigies son falsos recuerdos oníricos que se van acumulando para darle congruencia a nuestros sueños. Mientras se padece una falefigie, se tiene la sensación de que los recuerdos vienen a la memoria con fluidez y coherencia.

martes, 23 de septiembre de 2008

Propamergo


(Sustantivo. Del griego prín = antes; prágma = objeto, cosa y ergon = trabajo, fuerza)

Objeto de uso frecuente que requiere una fastidiosa preparación antes de ser usado por primera vez.

Las ollas, las cacerolas y los mates requieren de una "curación" previa a su primer uso. Las maderas necesitan laqueados y barnices para evitar su deterioro. Los lavarropas demandan la instalación de mangueras y desagües. Las computadoras necesitan de programas; los programas necesitan "upgrades" para funcionar en internet; la internet necesita de configuraciones trabajosas. En muchos casos, esta preparación primigenia debe hacerse con sumo cuidado, pues un error puede hacer que todo el proceso fracase y debamos deshacernos del objeto.

Los propamergos tienen otro defecto: muchas veces, no sólo se requiere una preparación previa, sino también un cierto periodo de prueba posterior a la preparación.

lunes, 22 de septiembre de 2008

Desensobar(se)

(De sobar. Sustantivo: desensobamiento)

Limpiarse partes del cuerpo que han sido tocadas por algo o alguien repulsivo
.

Si un jettatore se cruza con nosotros y nos roza el hombro, iremos corriendo a cepillarnos el hombro para evitar el contagio de la mala suerte. Si descubrimos que una araña o una culebrilla han caminado por nuestro abdomen mientras dormíamos una siesta al sol, iremos corriendo a frotarnos con fruición el abdomen. Si tenemos fobia de los botones o los fósforos, nos lavaremos las manos luego de manipularlos, pero no para limpiarlas sino para hacer desaparecer nuestra sensación de asco. Todos estos son ejemplos de desensobamiento.

A veces, hay un desensobamiento que no ocurre por algo repulsivo, sino con la intención de borrar ciertas pruebas. Un hombre que engaña a su mujer puede desensobarse las partes del cuerpo donde lo besó su amante, para que su mujer no sospeche de perfumes y olores delatores.

Quienes padecen aceitosis tienen el continuo y nunca satisfecho deseo de desensobarse.

domingo, 21 de septiembre de 2008

Encañonear

(Término y definición enviados por Julio David Auster)

(de caño, con terminación frecuentativa):

Seducir al cónyuge mediante la técnica del baile de caño.

Esta danza, muy lejos de haber sido creada en la televisión y ni siquiera en los hoteles de Las Vegas, tiene un origen antiquísimo.
En la antigua Grecia era del dominio de todas las esposas de los reyes de las distintas ciudades. Claro está que aún no podían disponer de caños de acero entre el cielorraso y el piso de los dormitorios; por eso utilizaban columnas de mampostería, que al efecto, tenían un grosor mucho menor que el empleado en las columnatas de los grandes templos.
No hay que olvidar, sin embargo, que las columnas griegas seguían tres estilos: dórico, jónico y corintio. Y así eran también las columnas que utilizaban las gráciles danzarinas griegas para deleitar a los monarcas.
Este arte, finalmente, fue abandonado. Las columnas de todos los órdenes se hacían con acanaladuras que lesionaban continuamente a las niñas, por lo cual se perdió el entusiasmo y con él las ganas de reproducirse de los reyes; las dinastías fueron decayendo paulatinamente y finalmente Grecia fue dominada por otras potencias antiguas.

sábado, 20 de septiembre de 2008

Zaracería


(Término y definición enviados por Bárbara Campassi)

Seria patología que consiste en el empleo de diversas interjecciones, onomatopeyas y sílabas inconexas en el medio de un relato o anécdota, a las que no se encuentra vocablo alguno que concuerde con lo que desea expresarse o no viene a la ocasión precisarlo.

Las personas que padecen de zaracería (zaraceros) constantemente se ven interrumpidas por quejas o gesticulaciones de su interlocutor, el cual, ofendido por la falta de respeto del zarazero al omitir detalles de la anécdota. Por esta misma razón se pierde el hilo del discurso y el zaracero acrecenta aún más su zaracería al no acertar el momento exacto del relato en donde fue interrumpido.


Ejemplos típicos de zaracería se llevan a cabo con las siguientes expresiones: zaraza, sarabarasa, blabla, tururu, lalala, entre otras.

viernes, 19 de septiembre de 2008

Cratoscopia

(Sust. Del griego kratos = poder y scopéo = ver)

Dominio de una persona con la mirada.

A veces, las discusiones finalizan con un intercambio de miradas. El hijo pequeño puede hacer berrinches, pero la madre lo mira de manera reprobatoria, y se acaban los gritos. El alumno puede romper las instalaciones de la escuela, pero tal vez deje de hacerlo si lo está observando la directora o algún compañero de otro curso. No siempre la cratoscopia la ejerce quien tiene una superioridad jerárquica: a veces, el que tiene el poder de la cratoscopia es, justamente, el más débil. Podemos maltratar a nuestra empleada doméstica o pagarle una miseria; pero nos hará sentir mal que nos vea cuando le robamos frutas al verdulero o cuando le miramos los senos a la hija de nuestra vecina.

La cratoscopia es, muchas veces, el único recurso que tienen los débiles y los sometidos. Su mirada puede ser el peor castigo para nuestras miserias.

jueves, 18 de septiembre de 2008

Capnofronia

(Sustantivo. Del griego capnoides = gris, y fronéo = pensar)

Incapacidad de tener una idea abarcadora que dé sentido a una multitud de ideas pequeñas e inconexas.

Muchas personas desean realizar algún invento para cuya consumación necesitan de una idea que les ayude a dirigir la totalidad de la obra. Por ejemplo, un novelista no sólo debe tener un conjunto de imágenes fragmentarias, sino -además y principalmente- una idea de conjunto. Para ello se requiere de un poder de síntesis que pueda trascender las ideas mínimas y puntuales. El continuo fracaso para lograr esa idea trascendente es la capnofronia.

De la capnofronia no pueden surgir proyectos narrativos de largo aliento. El novelista capnofrónico es capaz de imaginar con exactitud un diálogo o una escena de amor, pero no puede lograr un desenlace que incluya a ambos elementos en una trama contundente y abarcadora. Sin embargo, una multitud de ideas fragmentarias, puntuales y heterogéneas pueden conformar un proyecto en sí mismo.

Exonario es producto de la capnofronia.

miércoles, 17 de septiembre de 2008

Nosumos

(Sustantivo y adjetivo. Se utiliza generalmente en plural. Del latín "non sum" = "no soy")

Identidades que habríamos tenido si nuestros padres hubieran tenido hijos con otras personas.

Mi madre pudo haberse casado con -por lo menos- cinco hombres antes de conocer a quien fuera mi padre. Es indudable que, si hubiese tenido hijos con alguno de esos novios anteriores, ninguno de ellos habría sido yo. Si mi padre no hubiese conocido a mi madre, tampoco habría nacido yo: existirían -en el mejor de los casos- algunos seres cuya identidad y genealogía sería en buena parte diferente de la mía. Sin embargo, en ese laberinto de hipotéticos mundos pretéritos, el hecho fortuito que dio origen a mi persona no se habría dado aunque muchas de las otras circunstancias hubieran sido idénticas. Todos esos seres que habrían gestado en lugar de mí, son mis nosumos.

Cada uno de nosotros tiene sus nosumos, y nosotros mismos somos los nosumos de otros seres que jamás existieron y que ya -tal vez- no puedan existir.

Estrictamente, para pensar la noción de nosumo debemos hacer una introspección para la cual no hay demasiado lenguaje: debemos imaginar que nosotros somos otros seres, nacidos de al menos un padre diferente, pero que, a pesar de la diferencia, seguimos siendo el que somos. En otras palabras, se trata de un experimento mental de imaginarse siendo uno mismo, pero con otro padre, en otras circunstancias y con una identidad diferente.

(A pesar de que la definición de esta palabra involucra contrafácticos y enredadas madejas de subjuntivos, sospecho todos en la vida hemos pensado en esta posibilidad)

martes, 16 de septiembre de 2008

Yoliarreglo

(Adj. De la expresión "yo lo arreglo". No cambia de desinencia si se utiliza en femenino)

Dícese de la persona que se compromete a solucionar un problema y como consecuencia de su acción provoca un problema mayor.

El yoliarreglo tiene un defecto adicional: es incapaz de reconocer que, gracias a su inconsciente y buena intención, ha provocado un desperfecto más acentuado que el original. Si se empeña en destapar la cañería del baño, seguramente romperá un caño que comunica con la fosa séptica. Recién en ese momento, cuando una marejada de agua marrón inunda la casa, declarará lacónicamente: "hay que llamar a un plomero". De más está decir que, si no se le agredece la dudosa ayuda, el yoliarreglo se ofende profundamente.

Un dolicatroli puede ser un yoliarreglo.

lunes, 15 de septiembre de 2008

Gazol

(Etimología desconocida. Palabra revelada a través de un sueño)

Materia de la cual están hechos ciertos objetos etéreos que se presentan antes de tener una revelación o de sufrir la visita de seres sobrenaturales.

La irrupción de un ser metafísico viene preanunciada por ciertas irregularidades sensoriales.

Un buen indicio de que una persona está siendo atacada por entidades del más allá es escuchar cómo percibe su entorno doméstico. En muchos casos, se descubre que en ese entorno aparecen objetos anómalos, generalmente translúcidos, que sólo pueden verse desde determinado ángulo, por el vano de las puertas o el ojo de las cerraduras. Esos objetos de sustancialidad vacilante están hechos de gazol.

El objeto de gazol más característico es la flor. Quien va a recibir la visita de entidades de ultratumba puede descubrir, un día cualquiera, que todo el piso de su casa está cubierto de extraños pétalos translúcidos. También pueden aparecer racimos o estalagmitas.

De más está decir que el gazol sólo puede ser percibido por aquel que sufrirá la espantosa visita del demonio, de un muerto vengativo o de builgoñas sádicas.

viernes, 12 de septiembre de 2008

Crunchobangia / Bangocruncha

(Sustantivos. De las voces inglesas crunch y bang, para referirse al "Big Crunch" y al "Big Bang": procesos de implosión y de expolsión que marcan los límites de existencia del universo)

Crunchobangia: Acción y efecto de mantener por un tiempo algo oculto en un lugar reducido para luego difundirlo rápidamente por una zona.

Para que se cumpla la crunchobangia, debe notarse un alto contraste entre el prolongado ocultamiento y la posterior veloz irradiación del objeto.
Las "células dormidas" terroristas practican la crunchobangia: pasan desapercibidas durante largo tiempo hasta que un día se inmolan y cometen asesinatos en masa. Ciertas enfermedades del cuerpo también son crunchobángicas: no pueden ser detectadas hasta que, un día se manifiestan y se vuelven rápidamente devastadoras. El dinero puede ser crunchobángico: una persona puede guardar una fortuna en plazo fijo durante diez años, y un buen día decide gastar absolutamente todo en un tour de compras por el mundo.

Bangocruncha: Acción y efecto de ocultar algo durante largo tiempo después de haberlo expuesto y difundirlo hasta el cansancio.

Los artistas, los actores y las personas que viven del escándalo mediático suelen practicar la bangocruncha. Su rostro, su voz, sus opiniones pueden quedar a veces escrachadas durante un breve lapso de fama, tiempo en el cual aparecen en todos los canales y en todas las radios. Luego de esa fama de papel, desaparecen de la escena y ya no vuelve a saberse de ellos hasta el día de su muerte.
Este fenómeno también es extensivo a ciertos objetos domésticos que suelen usarse mucho y exhaustivamente durante un corto tiempo. Luego el objeto se pierde y ya no vuelve a usarse ni a hablarse de él. Es muy común en juguetes infantiles: los niños suelen tener un breve entusiasmo por todo lo nuevo; al poco tiempo pierden interés por el rompecabezas o el robot y lo abandonan en algún cajón anónimo para formar parte de un planelocio.

A veces, entender por qué ocurren los fenómenos de crunchobangia o de la bangocruncha es difícil de grampumbar.

jueves, 11 de septiembre de 2008

Grampumbar

Las reglas de este blog -expresadas a la derecha del cuerpo de texto- dicen claramente: las contribuciones foráneas se publicarán los fines de semana. Sin embargo, esta contribución del genial Julio David Auster amerita ser publicada precisamente en esta fecha.

(de gran y pum, calco del inglés big bang, con adaptación fonética y terminación verbal):

Reproducir las condiciones del gran estallido que dio origen al universo o, en general, recrear todo tipo de acontecimientos sumamente complejos.

El 10 de septiembre de 2008 se pone en funcionamiento el Gran Colisionador de Hadrones (Large Hadron Collider, LHC) del Centro Europeo para la Investigación Nuclear (CERN, la sigla en francés impuesta internacionalmente) que tiene por objetivo recrear las condiciones del Big Bang y nos permitirá saber, de alguna manera, de dónde venimos. Podemos decir que los del CERN están empeñados en grampumbar la historia del universo.

Pero el vocablo encuentra uso en muchas otras áreas. Aquel que, de buenas a primeras, se encuentra enganchado con una señorita, que apareció de la nada después de una noche de copas, bien puede decir: "Por más que grampumbe lo que pasó esa noche, no puedo entender qué fue lo que yo dije que le gustó tanto a esta Fulana". O esta otra situación: "Mengano está ofendidísimo conmigo y no logro entender por qué. Hace dos días que estoy grampumbando qué fue lo que hablamos la última vez que nos vimos."

miércoles, 10 de septiembre de 2008

Ergoponia

(Sust. Del griego ergon = trabajo y pónos = dificultad)

Creencia según la cual el auténtico trabajo siempre debe ir acompañado de sufrimiento.

Empleados y -sobre todo- empleadores suelen tener la neurótica opinión de que el esfuerzo viene acompañado de un cierto malestar. Cuando el empleado descubre que está haciendo su trabajo con placer y hasta con enorme facilidad, se siente culpable y se autoimpone horas o trabajos extras. Cuando el jefe descubre que sus empleados son felices con su labor, tiene la sensación de que en verdad no están trabajando, y por ello les impone una nueva tarea que les genere disgusto e incertidumbre.

La cita bíblica "ganarás el pan con el sudor de tu frente" es el lema favorito de quienes padecen (o ejecutan) la ergoponia.

martes, 9 de septiembre de 2008

Labofar

(Sustantivo. Del latín labor = trabajo, labor y fari = hablar. Sustantivo: labofacia)

Hablar exclusivamente de cuestiones laborales.

Es entendible que durante la faena laboral los trabajadores utilicen un léxico restringido cuyos términos sólo sirvan para expresar la necesaria coordinación de una tarea. Un grupo de albañiles podrá hablar de clavaderas, bolsas de cemento, ladrillos cerámicos, tirantes y estuco siempre y cuando estén trabajando con esos objetos. Pero si la charla sobre cal, arena y clavos de techo se extiende aun en el tiempo libre, en las vacaciones, en las reuniones de familia, durante los festejos de carnaval y en el cine, estamos ante un caso de labofacia.

Existen personas que, con entusiasmo ininterrumpido, sólo hablan de cuestiones referidas a su trabajo. No significa esto que sean entusiastas trabajadores o que su amor por el empleo sea desmedido: simplemente, son incapaces de hablar de otra cosa. Mientras, para mucha gente, el trabajo termina cuando se baja la persiana o se cumple el horario laboral, para otros cualquier ocupación es de tiempo completo, al menos desde el punto de vista del diálogo.

lunes, 8 de septiembre de 2008

Arrarado

(Adjetivo. De raro. Se utiliza sólo en masculino.)

Dícese del hombre que no se inmuta ante la belleza femenina.

Pongamos la siguiente situación: una mujer hermosa pasa por la calle. Dos hombres -quienes no se conocen- la ven pasar y regocijan su vista al unísono. A pesar del mutuo desconocimiento, ambos hombres están hermanados por un tipo especial de mirada masculina y pueden llegar a manifestar sus impresiones a través de un lenguaje a medio camino entre la admiración y la pornografía: "Está más fuerte que un caballo", "¿Qué comen las minas hoy? ¿Bulones?" "Mirá lo que es esa negra", "Laaaa....". Parece natural que un grupo de hombres haga comentarios lúbricos y jocosos cuando pasa una mujer bien dotada: el género masculino tiene mucho de tujero y de chichipío.

Pero a veces un hombre se encuentra con una dama de dotes superlativos; la ve pasar y quiere compartir su lujuria con otro ocasional hombre, a quien le hace saber -con su mirada- que la mujer es digna de mirarse e incluso de chiflarse. Sin embargo, este segundo hombre no responde a la mirada compinche, y hasta parece algo incómodo. Puede llegar a mirar para otro lado, como si la dama en cuestión no le provocase el mínimo deseo. Si este segundo hombre no es un homosexual, diremos que es un arrarado: pertenece a esa extraña subclase de sujetos masculinos que no se dejan llevar por una pollera corta, escotes prominentes o cabellera abundante. El arrarado, a veces, finge su postura por motivos religiosos o de fidelidad a una dama. Otras veces su abulia es auténtica: es este último caso el que más puede desconcertar al tujero.

viernes, 5 de septiembre de 2008

Extramalar

(Verbo. Del latín extra = sumamente y malo = preferir. Sustantivo: extramalación)

Elegir entre demasiadas opciones.

Podemos quejarnos de la poca variedad de productos en la góndola de un supermercado, o de la exigua cantidad de colores que nos muestran para pintar nuestra casa. Pero si alguien se acerca a ofrecernos algo y nos da infinitas opciones, el fastidio nos llevaría a anhelar la ausencia total del ofrecimiento.

El cliente de un bar pide una infusión. El mozo pregunta: "¿Té o café?". El cliente responde: "Té, por favor". El mozo inquiere: "¿Té negro, té verde, té rojo, té de tilo, te con sabor a frutos o té con canela?". El cliente elige: "Té con sabor a frutos, por favor". "¿Con sabor a frutos del bosque, frutos rojos, frutos cítricos, frutos de mar...?", inquiere el mozo. "Frutos del bosque", contesta el parroquiano, un poco fastidiado. "¿Frutos del bosque sureño, del bosque tropical, del bosque de alerces, de la Selva Negra...?". Como puede verse, la cantidad y especificidad de los ofrecimientos puede extenderse hasta el infinito. Cuando las diferencias entre las opciones se vuelven mínimas o irrelevantes, estamos ante un caso de extramalación.

Nos gusta sabernos libres de elegir entre una cierta cantidad de opciones. Pero si las opciones son muchas, caemos en la cuenta de que no queríamos tanta libertad.

miércoles, 3 de septiembre de 2008

Tarantelado,a

(Adjetivo. De tarantela: música y baile napolitano)

Dícese de quien es rengo y camina como si bailara una tarantela.

La larga caminata de un rengo se hace a un ritmo sistemático y quebrado; ese ritmo es -por sí mismo- una especie de baile. Si la persona genera compases de seis por ocho, entonces tenemos a un rengo tarantelado o, simplemente, a un tarantelado.

Por extensión, se llama así a cualquier caminata de una persona que tenga escoliosis o renguera, o sea (o finja ser) lisiada, sin importar si los compases son los propios de una tarantela o de cualquier otro ritmo.

sábado, 30 de agosto de 2008

Soneteador

Seguiré sin internet por unos días. Sólo me atrevo a copypastear esta magistral contribución:

Término y definición enviados por Julio David Auster.


(sust. m.) de soneto con sufijo que indica repetición y actor.


Soneteador se llama la persona

que con endecasílabos compone

sonetos, pero esto no supone una rima

no fácil ni ramplona.


No se cuida si su léxico abandona

lo que la buena educación dispone

y en los temas que, en general, propone

con lo culto, por cierto, desentona.


O musa estéril, o arte sin sentido,

desperdicio sonoro, magín pobre,

ripio constante, es más, tiempo perdido


en sacar de la nada algún partido,

en creer que es oro lo que no es ni cobre,

en creer de valor lo perimido.

domingo, 24 de agosto de 2008

Aviso de irregularidad

Seguramente la situación que voy a contar merecería una palabra en Exonario, pero no tengo el tiempo ni la voluntad de hacerla.

Los posteos de esta semana serán muy irregulares: me estoy mudando, y los muchos papelitos donde constan las palabras con sus definiciones están en algún lugar en medio de cajas con otros papeles.

Nos vemos pronto. Gracias por pasar.

sábado, 23 de agosto de 2008

Ooclasta

(Palabra y definición enviadas por Julio David Auster)

(sust. común, del gr. oion, huevo y klastés, rompedor):

Dícese de la persona que se dedica por su profesión a romper huevos.

En la jerarquía de los chef de cocina, el ooclasta está bastante más arriba que el pinche de cocina, a quien se destina al lavado de la vajilla, pero varios escalones más abajo que el chef propiamente dicho.

El arte de romper huevos en la alta cocina dio lugar a varias escuelas, como se puede apreciar en "Los viajes de Gulliver" de Jonathan Swift (1726). En el primero de sus viajes, Lemuel Gulliver conoce a dos pueblos, el de Liliput y el de Blefuscu, que sostenían criterios opuestos con respecto a la técnica a emplear: los de Liliput rompían la cáscara por la punta, mientras que los de Blefuscu lo hacían por el extremo más ancho. Semejante divario provocó gravísimos y muy justificados enfrentamientos, hasta que Gulliver logró pacificarlos.

Los ooclastas modernos tienen técnicas propias, que se transmiten de padres a hijos. No es lo mismo romper un huevo destinado a tortilla, donde no importa que la clara y la yema mezclen sus fluidos alegremente, que un huevo destinado a ser frito en la sartén, donde ambas partes deben ser claramente (y yemamente) distinguibles. Más delicada aún es la separación de yema y clara, cuando se quiere batir a nieve; esto constituye todo un grado superior del arte ooclástico.
Internacionalmente se reconoce la superioridad de los ooclastas del sur del continente africano, capaces de operar sobre huevos de avestruz; hacia las escuelas de cocina de la región se dirigen aspirantes a ooclastas de todo el mundo, para aprender los secretos del ars ooclandi.

El ejercicio de una profesión tan delicada como esta hace que quienes la practican sufran una modificación de su carácter. En general son personas puntillosas e irascibles, lo que hace que, en la mayoría de los idiomas, su denominación sea un sinónimo de "persona insufrible"

jueves, 21 de agosto de 2008

Cefalorragia


(Sust. Del griego kefalés = cabeza y régnynai = hacer brotar, romper)


Violenta y espontánea explosión de la cabeza.

Si bien a través de la historia se ha hablado de combustiones espontáneas, poco o nada se ha dicho acerca de este curioso e inexplicable fenómeno.

Lo poco que hay documentado responde al siguiente patrón: una persona realiza sus actividades cotidianas y no manifiesta ningún síntoma extraño. Ni siquiera una cefalea. En algún momento, y sin ninguna razón aparente, su cabeza estalla.

Se ha alegado que la cefalorragia es imposible. Si existiera algún problema masivo de flujo sanguíneo (la única fuerza de bombeo del cuerpo que cabría imaginar como responsable para provocar una explosión), no estallaría el cráneo sino los ojos o los oídos. De hecho, también se han documentado algunos de estos casos: los globos oculares se escapan de sus órbitas y caen al piso, seguidos de una profusión de sangre y masa encefálica.

Conviene aclarar que la noción de cefalorragia nace de una fantasía morbosa e incierta: cada vez que se cuenta una historia de cefalorragia se hace hincapié en detalles como la excesiva violencia del estallido y la cantidad de sangre y sesos que quedan desparramados luego de la explosión. Probablemente, como en el juego del teléfono descompuesto, los casos originales sólo consistieron en una jaqueca, un pico de presión o un pedestre pero no menos mortal aneurisma.

miércoles, 20 de agosto de 2008

Tumicia

(Sustantivo. Del griego taumátzo = asombro y oikeios = familiar)

Actitud de asombro o perplejidad ante algo que debiera ser familiar.

Existe una noción sumamente naif de la tumicia: procurar el asombro ante las cosas pequeñas y cotidianas. Pero el término se refiere a una actitud que específicamente suelen tener las personas cuyos trabajos consisten en arreglar desperfectos. Pongamos algunos ejemplos.

Si una persona sabe que tiene caries y decide ir al dentista, le parecerá algo extraño que el profesional le diga algo como esto: "¡Usted tiene caries! ¡Mire las caries que tiene!". Es de esperar que, para el odontólogo, las caries son algo con lo que está muy familiarizado, y resulta muy chocante para el paciente descubrir el asombro del doctor. Ese asombro es la tumicia.

Otro ejemplo: cuando los caños están rotos, llamamos al plomero. Si el plomero se asombra y dice: "¡Mire usted cómo pierde agua! ¡Es increíble!", padece de tumicia.

El término se aplica, también, a aquellas circunstancias en las cuales un trabajador sólo ve dificultades en el trabajo que se le propone: "Usted quiere arreglar el techo... ¡Dios mío, el techo tiene membrana! ¡Va a haber que levantar la membrana! ¡Uy, y las chapas están oxidadas! ¡Vaya uno a saber cómo están las vigas!"

A veces, la tumicia es una estrategia que sólo resalta lo malo o lo difícil para poder cobrar más el trabajo: un trabajo sencillo puede mostrarse y enunciarse como una ardua red de complicaciones. A veces, realmente, el trabajo es complicado y es válido que el trabajador exponga las dificultades frente a quien lo contrata. Otras veces, el trabajador mismo es una persona complicada.

martes, 19 de agosto de 2008

Epitanasia

(Sust. Del griego epi = sobre y thánatos = muerte)

Revivir después de haber muerto.

Es posible que las historias de zombies tengan algún asidero: a veces las personas que llevan algunos minutos o pocas horas de haber fallecido, pueden tener signos vitales repentinos e inequívocos. Un muerto puede llegar a levantar los brazos, abrir los ojos y moverlos, caminar, respirar, hablar o comer. Luego muere definitivamente.

Se han documentado curiosos casos de epitanasia: una persona que moría de manera intermitente; otra que tuvo cientos de episodios epitanáticos; otra que murió un par de minutos, despertó y continuó viviendo varias décadas más.

Todas estas documentaciones son inciertas y el concepto mismo es difícilmente aplicable. Es posible (y altamente probable) que la circunstancia de la epitanasia sea una confusión: tal vez, el presunto muerto en realidad nunca estuvo muerto (como ocurre con los casos de catalepsia). O tal vez las fronteras entre la vida y la muerte son difusas, intercambiables e irreales.

lunes, 18 de agosto de 2008

Portantoide

(Sustantivo. De portantillo = paso ligero más lento que el trote pero más rápido que la velocidad de caminata. Se utiliza por general para referirse a la forma de trote de los asnos y -oide = terminación cuyo significado es "parecido a")

Forma de correr artificiosa y rebuscada en la que se imitan los ademanes de la acción de correr, pero se avanza a la misma velocidad que en una caminata.

Las mujeres mayores utilizan el portantoide cuando corren repentinamente para alcanzar el ómnibus o cruzar la calle. En verdad no corren; hacen una trabajosa pantomima en la que estiran los brazos, inclinan el cuerpo ligeramente hacia adelante, se mueven con un bamboleo descuajeringado, levantan los pies casi hasta la pantorrilla y -a veces- gritan o hacen gestos de corredor profesional. Si se realizan todas estas acciones sin que aumente la velocidad, entonces se realizó un portantoide.

jueves, 14 de agosto de 2008

Perixia

(Sust. del latín per = con insistencia e ictus = golpe, modulación, cadencia)

Incapacidad de acentuar correctamente las palabras.

Los afectados de perixia no pueden distinguir los casos en los que el acento debe ser prosódico, ortográfico o diacrítico.
La perixia más común y más difundida consiste en acentuar de manera ortográfica las palabras graves cuyo acento convencional es el prosódico (por ejemplo: 'jóven', 'táza', 'meséta'). Este error es muy frecuente incluso en textos sumamente cuidados.
Existe otro error frecuente con el acento diacrítico. 'Solo' es un adjetivo masculino (Ejemplo de uso: 'Juan está solo'); 'Sólo' es un adverbio equivalente a 'solamente' (Ejemplo de uso: 'Sólo vino Juan'). Cualquier error frecuente en la asignación de acentos para estos casos es también un ejemplo de perixia.

Otro error de acentuación se da al confundir los pronombres interrogativos con sus correspondientes pronombres relativos: Ejemplo:

'- ¿Cuando salimos? - Cuándo quieras'

Otro caso de perixia se da al poner acentos ortográficos en sílabas que no tienen acento ni prosódico, ni diacrítico ni ortográfico: 'La tardé en que nos conócimos fúe uná gran tardé'

El caso que da origen al nombre "perixia" es el de quien pone acentos en todas las palabras y en cualquier lugar, sin importarle la prosodia de las sílabas ni el hecho de que dentro de una palabra haya más de un acento: 'Él día dél níñó fué él dómíngo pasádó'. El caso límite de esta clase de perixia está dado por aquel que no pone acentos de ningún tipo.

Un caso notable de perixia sería poner sistemáticamente los acentos ortográficos allí donde sólo puede haber prosódicos, y viceversa: 'Lá nóche caia én lá montáña gelida'. Esto puede ocurrir con cierta frecuencia en la asignación de acentos diacríticos en las palabras monosilábicas: 'Té dije lo qué el mé dijo', 'Fui a tú casa'

Finalmente, se puede padecer de una perixia que combine aleatoriamente todos los casos de perixia.

miércoles, 13 de agosto de 2008

Proversar


(Verbo. Del latín pro = en favor de y versus = dado vuelta. Sustantivo: proversación)

Entender mal (o al revés) el diseño de un sistema.

Se dice que se proversa algún objeto cuando se lo utiliza con la finalidad para la cual fue dispuesto, pero de una manera poco convencional o no del todo correcta. Si abrimos al revés una silla plegable y nos sentamos en ella de esa manera, la hemos proversado. Encender un cigarrillo del lado de la boquilla, cortar con el mango de un cuchillo, o abrir una caja del lado que dice "Este lado abajo" son ejemplos de proversación. También (aunque en un caso más sofisticado) se proversa cuando se malinterpreta un pedido o una orden, pero de todos modos se la ejecuta de forma casi correcta.

Entiéndase que la proversación no implica que el objetivo no se cumpla: en todos los casos, lo que se quería lograr se termina logrando por un camino más complicado y de manera no óptima, pero se logra al fin.

(En las imágenes, robadas de Polenta con Pajaritos de mi amigo The Bug, se puede ver la utilización del "cucurulo" -así lo bautiza él- para que la pizza no se pegue. En la foto uno, utilizado de manera proversal y en la foto dos, utilizado de manera correcta)

martes, 12 de agosto de 2008

Trusaje

(Sustantivo colectivo. De trusa. Es voz despectiva)

Personas que salen a la calle con ropa de entrecasa.

El término se suele aplicar, especialmente, a las señoras que salen a barrer la vereda sin peinarse, con pantuflas rotas, en calzones y una remera vieja y desteñida. Pero se extiende a los hombres mayores que ponen una silla en la vereda y se quedan horas mirando el tránsito en ojotas y con camiseta amarillenta, a veces con la radio a transistores.

Claro que el término puede aplicarse a todas las edades, siempre que se tenga en cuenta un denominador común: para el trusaje es lo mismo la apariencia de alcoba que la apariencia en la calle. Un padre que pertenece al trusaje no tiene reparos en ir a buscar a su hija a una fiesta, en piyamas o bata. También pertenece al trusaje una mujer que sale a la calle con ruleros y un delantal de cocina.

lunes, 11 de agosto de 2008

Taparraja

(Sustantivo. De tapa y raja= abertura, fisura)

1. Bolsa de plástico pegada con cintas que se utiliza para tapar las aberturas causadas por la rotura de un escaparate.

Por extensión, se llama taparraja a cualquier objeto que se utilice para tapar la abertura en un vidrio o cristal roto, sea una ventana o un vaso.
Las taparrajas son siempre provisorias y antiestéticas.

2. Cualquier objeto que, en las representaciones pictóricas, sirva para disimular los órganos sexuales.

Es común representar a Adán y Eva con sendas hojas en sus partes pudendas. Dado que esas hojas no tienen ninguna función representativa excepto la de censurar una parte del cuerpo humano, cumplen el rol de taparrajas. Lo mismo ocurre en las representaciones en las cuales, por una estudiada casualidad, algo se interpone entre la visión de los genitales.

domingo, 10 de agosto de 2008

Anuvencélico, a

(Palabra y definición enviadas por Bati Duende)

(Adjetivo. Del latín anus: ano, ventus: viento, celo: ocultar):

Persona que hace un constante esfuerzo por disimular la permanente flatulencia que expele su cuerpo.

El anuvencélico perfecto es aquel que arruina el viaje en colectivo y sale limpio de culpa.

Uso: El vecino del 5° A es un anuvencélico. Lo noté ayer en el ascensor.

sábado, 9 de agosto de 2008

Webografía

(Palabra y definición enviadas por Pablo Conte)

(Sustantivo. De web = red y grafía)

Listado de sitios de internet desde donde se extrajeron textos y citas.

Para cerrar una monografía, por ejemplo, además de la habitual "bibliografía" que menciona libros de los que se tomó información, la webgrafía citaría las páginas de la red en las que también se ha abrevado.

[Nota: a pesar de la innegable procedencia anglosajona del término "web", la palabra parece admitir una carta de ciudadanía legítima en el vocabulario español]

[Nota 2: parece estar bien corroborada la información del lector Julio David Auster: existe una palabra más castellanizada para referirse a esto mismo y es la palabra sitiografía. ]

viernes, 8 de agosto de 2008

Multifasto,a

(Adjetivo. Del latín multi = muchos y fastus = fasto [día hábil])

Dícese de la fecha en la que los números del día, del mes y del año se repiten.

El día de hoy es multifasto: 8/8/08.

Según ciertas creencias new age, los días multifastos son propicios para los casamientos, para los emprendimientos importantes y para comenzar una nueva vida; o -por el contrario y según otras opiniones- en esos días pueden gestarse grandes desgracias, todo puede salir mal o puede sobrevenir un rebuscado apocalipsis.

Como en cualquier día.

jueves, 7 de agosto de 2008

Venustipar

(Verbo. Del latín venustus = atractivo físicamente e inops = pobreza, indigencia)

Pretender la seducción de alguien a través de un recurso mínimo y básico.

El venustipador cree que el pelo limpio y la camisa planchada ya son suficientes para que las mujeres caigan a sus pies. Supone que aquello con lo cual está mínimamente decente sirve de infalible herramienta para la atracción del sexo opuesto. Si se baña muy de vez en cuando, tiene la falsa creencia de que cada vez que se bañe, las mujeres repararán en ese detalle y le harán saber cuán atractivo es. Si no se baña pero disimula su hedor con una colonia, creerá que las mujeres se acercarán atraídas por el increíble perfume. Si se aprende de memoria un par de frasecitas cómicas, creerá que ese recurso será el firme caballito de batalla para lograr una conquista amorosa.

Se podrá pensar que este recurso es inútil para ambos sexos. Sin embargo, si bien las mujeres no son engañadas por un detalle ocasional, los hombres caen como chorlitos ante cualquier atributo momentáneo de una dama. Un peinado, un poco de maquillaje, un comentario gracioso y/o una prenda bonita lucida ocasionalmente, bastan para que un tujero se vea seducido sin remedio. Los hombres sólo pueden conquistar a una dama luego de pacientes, precisas y prolongadas pruebas. Las mujeres pueden conquistar a un caballero con sólo una mirada o un maquillaje torpemente aplicado.

miércoles, 6 de agosto de 2008

Diamignosia

(Sust. del gr. diá = a través; = no, y gignosco = conocer)

Creencia falaz según la cual el desconocimiento de una cosa implica (o viene implicada por) el desconocimiento de muchas otras.

La definición es un tanto árida.

Vamos a intentar aclararla con algunos ejemplos: un marido, hablando de su mujer, dice: "Ella es un ama de casa terrible; no sabe ni cocinar un huevo frito". Con esta expresión, el marido machista quiere implicar que su mujer -dado que no puede cocinar un huevo frito- no sabe cocinar otros alimentos, no sabe planchar, no sabe limpiar, no sabe hacer las compras y no sabe cuidar de los hijos. Pero es evidente que, quien no sabe hacer un huevo frito no necesariamente no conoce otras cosas relacionadas con la cocina o con otras tareas domésticas. El marido que tiene esta particular creencia sufre de diamignosia.

Veamos otro ejemplo.
Un plomero le dice a su cliente: "No puedo arreglarle el bidet; tiene un problema más complicado y con las herramientas que tengo ahora no hay manera de desarmarlo". El cliente despide al plomero y luego le dice a su vecino: "Este plomero es un desastre. No sabe ni arreglar un bidet". Aunque el plomero dejó en claro que su impedimento se dio en ese caso particular, el diamignósico cree que, si alguien no pudo sortear un obstáculo una vez, entonces no podrá sortear otros obstáculos más complicados en el futuro.

Como se verá, la diamignosia se caracteriza por la utilización de la partícula conjuntiva negativa "ni": "Ni un huevo", "Ni un bidet". Por eso, al afectado de diamignosia se lo suele llamar "Nista". El nista cree que todos los campos de acción exigen una jerarquía de saberes y que la imposibilidad de hacer algo en una circunstancia determinada, necesariamente inhabilita para hacer otras cosas en otras circunstancias.

Por el contrario, la diamignosia no es falaz y puede aplicarse a la perfección cuando ciertos saberes -sobre todo teóricos- son escalonados. Si un matemático no puede resolver una simple operación aritmética o si un doctor en lingüística desconoce usos básicos del lenguaje, entonces estamos justificados al desconfiar de su competencia en otros saberes más complejos. Sin embargo, aun en estos casos hay que ser cauteloso: un genio en matemáticas puede tener un impedimento con las operaciones sencillas, y un lingüista no necesariamente debe hablar bien. Si bien los impedimentos básicos son indicadores a los que hay que prestar atención, no siempre revelan una auténtica impericia.

Es común que se haga preguntas capciosas para "medir" el nivel de conocimiento de las personas supuestamente eruditas. A un reconocido literato se le puede preguntar quién escribió El Jardín de los Senderos que se Bifurcan y puede contestar mal. Esa sola pregunta -con esa sola respuesta errónea- no es suficiente para hacer la afirmación nista: "No sabe ni quién es Borges".

Excepto algunas mentes privilegiadas, todos tenemos falencias básicas aun en aquellos ámbitos en los que nos jactamos de ser expertos.

(Nota: un par de lectores señalan que la partícula negativa "mé", presente en esta palabra, es incorrecta, pues sólo puede anteponerse a un verbo en subjuntivo y parece que "gignósco" no está en subjuntivo. Los lectores proponen cambiar "mé" por "oú", forma más correcta. De todos modos, podemos imaginar que en la etimología primitiva de la palabra, "gignósco" sí estaba en alguna forma de subjuntivo.)

martes, 5 de agosto de 2008

Enchefar

(Verbo. De chef. Sustantivo: enchefamiento)

(Se utiliza de manera elogiosa)

Dar un toque de jerarquía a una comida sencilla.

Si el enruculamiento es un artificioso engaño para ocultar una comida ordinaria, el enchefamiento es una sutil diferencia que mejora notablemente el aspecto, el sabor y la calidad de un alimento. Una ensalada de lechuga puede hacerse más robusta, vistosa y exquisita con una cucharada de queso rallado. Una pizza napolitana queda más sabrosa con aceitunas negras antes que con aceitunas verdes. Un trozo de tapa de asado al horno huele mejor si se le agrega ajo, cebolla y morrón.

La línea que separa el enchefamiento del enruculamiento es delgada y discutible. Tomemos los ejemplos anteriores. Si a la ensalada de lechuga le agregáramos, en lugar de queso rallado, un puñado de camarones, estaríamos cometiendo un exceso de estética culinaria y caeríamos en el enruculamiento. Lo mismo ocurre si a la pizza, en lugar de aceitunas, le ponemos alcaparras o si a la tapa de asado la condimentamos con estragón, anchoas y champignones. La combinación de muchos ingredientes de lujo es -casi siempre- síntoma de enruculamiento.

Cuando se enchefa una comida, no se le ponen nombres grandilocuentes. El asado seguirá siendo asado y la sopa, seguirá llamándose "sopa". A veces, claro, un alimento enchefado recibe un nombre enruculado y viceversa.

lunes, 4 de agosto de 2008

Enrucular

(Verbo. De rúcula = variedad de lechuga, eruca sativa. Sustantivo: enruculamiento)

(Se utiliza de manera despectiva)

Dar una innecesaria apariencia de sofisticación a una comida sencilla.

Los restaurantes que quieren jactarse de su cocina, muchas veces presentan platos pedestres y domésticos con nombres o aspectos que en el imaginario de los comensales de clase media suenan a delicados y especiales.

Una ensalada cuyo nombre fuera "Mezcla mediterránea de vegetales verdes" y que constara de lechuga crespa, lechuga romana y lechuga arrepollada. Una porción de hueso con carne que figurase en la carta como "Bistéc Grillado", acompañado de ensaladas clásicas a las que se agregará rúcula o ciboulette. Un plato de polenta con grumos y salsa espesa, pero presentado con unas hojitas de perejil picado y con el nombre de "Polenta Como En El Campo". Todos estos son casos de enruculamiento.

Los snacks y los quesos untables se han venido enruculando de a poco: asistimos ya no a papas fritas o quesos a secas, sino a papas con sabor a jamón serrano o cordero patagónico, y queso con sabor a cuatro quesos. La sofisticación en los adjetivos "serrano" y "patagónico" es excesiva (nadie podría distinguir una papa frita con sabor a jamón "serrano" de una que tuviera, pongamos por caso, sabor a jamón "madrileño"), y un queso con sabor a cuatro quesos está bordeando la paradoja.

Con pronombre reflexivo, el término se utiliza también para referirse a la vestimenta. Se dice que está "enruculada" una persona mal vestida que se pone algún accesorio muy caro y poco discreto: "Mirá cómo se enruculó la vieja para salir a hacer las compras".

La contracara no despectiva del enruculamiento es el enchefamiento.

viernes, 1 de agosto de 2008

Autobulobio

(Sust. del griego autos = por sí mismo; boulé = voluntad y bios= vida)

Ser que nace por su propia voluntad.

A veces un hijo puede recriminarle a sus padres: "yo no pedí nacer", y en cierto modo está justificado. El niño tiene la intuición certera de que se vio arrojado a la vida por voluntad de otros, o incluso sin ella.

Si existiese un ser que, antes de nacer, pudiese decidir cuándo y de qué manera nacer, sería un autobulobio.

Si suponemos que el alma antes de encarnar fue libre de elegir entre encarnar o no encarnar, entonces todos somos autobulobios y nada tenemos que recriminarle a nuestros padres. Pero si, como en el mito platónico, nuestro alma se ve compelida a encarnar y sólo podemos elegir entre una muy limitada oferta de cuerpos y tipos de vida posibles, entonces no hay lugar para ser autobulobio.

miércoles, 30 de julio de 2008

Exifidiar

(Verbo. Del lat. exilis = endeble y fiducia = confianza)

Establecer un nexo de mínima confianza con un casi desconocido.

Puede ocurrir que estamos haciendo la cola en el supermercado y debemos apartarnos por un momento, pidiéndole al que está detrás de nosotros que nos cuide el lugar. O que, en la terminal, necesitemos ir al baño y debamos confiar en que el ocasional pasajero que está a nuestro lado nos vigile la valija.

Existen indicadores de confianza entre personas. A veces, el hecho de compartir una misma situación con otros genera la idea de que tenemos un débil nexo con los que nos rodean. Gracias a esa dudosa idea, a veces apostamos a una momentánea solidaridad y dejamos por un segundo todos nuestros bienes en manos de alguien con quien sólo hemos intercambiado seis palabras: "¿Me lo cuida un segundo, jefe?"

martes, 29 de julio de 2008

Dicuscepir (o Discuscepir)

(Verbo. 3ª conjugación. Del latín dis = negación, discordancia; cupido = deseo y suscipio = hacerse cargo)

Asumir responsabilidades indeseadas.

Alguien necesita que le pasen un texto de sesenta hojas por la computadora, y uno se compromete a hacerlo. Otro nos invita a un bingo de beneficencia que se realizará el único día del mes del mes que tenemos libre, y aceptamos fingiendo entusiasmo. Un conocido nos pide que le hagamos un par de trámites burocráticos y nosotros aceptamos, sin haber reparado en que el conocido tiene más tiempo que nosotros y que, para peor, tenemos menos tiempo del que habíamos calculado.
Muchas veces las personas nos encontramos en una situación en la cual hacemos la siguiente pregunta: "¿Por qué diablos me metí en esto?". Existen, claro, personas especialmente capacitadas para dicuscepir. Estas personas son capaces de realizar durante décadas una actividad que no les reporta beneficio, les ocupa mucho tiempo y odian hacer.

lunes, 28 de julio de 2008

Dopesismo

(Sust. De la expresión "dos pesos", para hacer referencia a algo de poco valor)

Sucesión de mínimos gastos cuya acumulación suman una fortuna.

Cuando se alquila una casa, se pide un crédito o se compra un auto, se termina cayendo inevitablemente en el dopesismo. El ingenuo comprador pregunta "¿Cuánto cuesta?", y el sádico vendedor/propietario contesta con una suma nominal y despojada. Si el comprador acepta, el vendedor agregará gastos de envío, sellados, impuestos de leyes, seguros, co-seguros, certificados, credenciales, señas, intereses, prepagos, preintereses, reservas, garantías y honorarios. Cada nueva carga económica, de por sí, no representa demasiada erogación. Pero la sumatoria puede desbaratar el propósito inicial de la compra. Esa seguidilla de múltiples erogaciones conforma el dopesismo.

sábado, 26 de julio de 2008

Nou / Noi

(Palabra y definición enviadas por el sr. Jorge Tirabasso)

Formado por la partícula NO y la letra U.

"Prohibido girar en 'U' " y "Prohibido doblar a la izquierda", respectivamente
Fundamento: sintetizar el significado en una sola palabra, utilizando los componentes que el mismo incluye.

Usos: "La próxima avenida es noi", "La calle que viene es nou".

viernes, 25 de julio de 2008

Horguetilla

(de hurgar)

Extremo de la palilla para revolver café.

No he podido hallar el término con el cual se designa ese palito cuyos extremos con forma de pala apenas pueden agitar débilmente el líquido. Para mi sorpresa, mientras buscaba información, encontré que Esteban Podeti -a quien le he robado la imagen que acompaña el post la cual, dicho sea de paso, es la única imagen que encontré- ha hablado acerca de este objeto y no le ha hallado un nombre : es un "coso".

Aquí no nos referimos a todo el "coso", sino a cualquiera de los extremos cuya única -para nada óptima- función es la de revolver líquido, pero no sirve para levantarlo y llevarlo a la boca o para dispersar el azúcar del fondo de la taza o la crema de la superficie.

jueves, 24 de julio de 2008

Tregontino

(Sust. Del latín trigon = pelota dura para jugar al juego homónimo [El trigon representa metafóricamente a la cabeza] y tenus = tirón)

Método de ejecución en el cual el verdugo se para sobre los hombros del condenado y focejea hasta arrancarle la cabeza.
Los verdugos hábiles en el tregontino hacen un par de movimientos laterales con los cuales quiebran el cuello del condenado y luego, con un rápido impulso, extraen la cabeza. Cuando el verdugo es inhábil, la persona que deberá morir padece durante horas hasta que es ejecutado por otros medios.