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lunes, 9 de mayo de 2011

Sinasa

(Adjetivo. De "sin asa")

1. Objeto que resulta difícil de asir debido a que no tiene alguna parte que sobresale.

Los objetos esferoides son propiamente sinasa. Puede utilizarse el término para referirse a algo que es uniformemente resbaloso o caliente: aunque tuviera asas, el hecho de que la temperatura o o su carácter escurridizo estén distribuidos de manera uniforme en todo el objeto (incluidas las eventuales asas), hacen que sea sinasa. No es una contradicción hablar de un asa sinasa, si el asa comparte las propiedades de calor o viscosidad del resto del objeto. Si las asas de una taza se calientan al igual que la taza, entonces tanto la taza como las asas son sinasas.

2. Persona o animal a la que le falta alguna de las extremidades, o todas.

Se lo puede utilizar en sentido figurado para referirse a la falta de vigor masculino o de autoridad, en referencia a una supuesta falta de pene. También, como término despectivo o insultante, refiere a una supuesta impotencia sexual masculina: "No te acuestes con Roberto, es un sinasa"

3. Dícese de la argumentación tan clara, completa y convincente que resulta imposible de refutar, ya sea en conjunto o en sus partes. 

En esta acepción, también, se refiere a la persona que es capaz de defender de manera impecable un discurso, o cuyo pasado es limpio y libre de cualquier reproche. Cuando se discute con un sinasa, se suele decir: "Estuve discutiendo con Hernán y revolviendo en su pasado. Pero es un sinasa, nunca encuentro algo con qué agarrarlo".

viernes, 13 de agosto de 2010

Homoscopía

(Sustantivo. Del griego homóios = igual y scopeúo = observar, mirar. Adjetivo:  homoscópico)

Medida de los límites entre la heterosexualidad y la homosexualidad. 

La homoscopía es una popular disciplina que suelen practicar sin descanso algunos hombres que se consideran a sí mismos heterosexuales con el objetivo de detectar a quien, consciente o inconscientemente, se comporta de acuerdo al estereotipo del homosexual. La finalidad de esta disciplina consiste en instruir a otros heterosexuales para estar en guardia ante posibles seducciones por parte de quien ha sido calificado como gay. El homoscopista (quien practica la homoscopía) presume de conocer cuáles son las actividades y las actitudes que debe cumplir un hombre o una mujer para que no sean considerad@s homosexuales, y está convencido de que existe un rango de cercanía y lejanía con respecto a la inversión sexual: hay actitudes "más" o "menos" gay, como si hubiera una línea taxativa que separa ambas elecciones de vida, y como si uno pudiera estar a distancias variables de esa línea. Las palabras "Trolo" y "Torta" son parte frecuente de su caudal semántico, y por lo general su veredicto consiste en calificar a otros con esos u otros términos similares: "Lavar el auto en cueros es de trolo"; "Una mujer que depila modelos es torta". Aun cuando no necesariamente esté preocupado por su propia apariencia o actitud, el homoscopista desarrolla una grosera, prejuiciosa y erróna pero omnipresente disposición para descubrir rasgos homosexuales en otras personas. Un gesto, una sonrisa, un ademán, una prenda, una mirada: todo es escudriñado, calificado y clasificado con la vara homoscópica, y de todo se puede inferir qué tan lejos o tan cerca se está de la temida línea.
La escala de valores homoscópica no puede sistematizarse en una clasificación coherente. Al homoscopista puede parecerle "más de gay" casarse con una musculosa fisicoculturista de voz gruesa que tener relaciones frecuentes con un travesti angelical y femenino. A su vez, cree que los hombres ligeramente afeminados (pero heterosexuales) son "más homosexuales" que los homosexuales no afeminados. La bisexualidad, para él, no entra en su rango de análisis: el bisexual es, según su criterio, claramente homosexual, y sólo tiene relaciones heterosexuales con el único perverso objetivo de confundir a los homoscopistas. El bisexual, según su terminología, "atiende por las dos puertas". Un homoscopista no se privará de averiguar "por cuál puerta atiende más seguido", para poder elaborar un juicio mucho más certero con respecto a la distancia cuantitativa a la que se encuentra en la línea divisoria.

martes, 22 de junio de 2010

Erotromocracia

(Sustantivo. Del latín eroticus = relacionado con el sexo y tromocratia = terrorismo. Adjetivo: erotromócrata)

Acción de intercalar sistemáticamente imágenes, sonidos o textos pornográficos entre otros objetos, con la intención de incomodar.

El erotromócrata esconde la foto de una mujer desnuda entre los libros del profesor de matemáticas, para que, cuando el docente los abra en su clase, sufra un pequeño episodio de bochorno. A veces graba fragmentos de una película pornográfica en mitad de un video para niños, o imprime una leyenda lúbrica y picaresca en el pie de un acta matrimonial. 
Sus acciones son de un terrorismo microdélico y sólo buscan un fugaz regocijo perverso. Sin embargo, en circunstancias muy formales, las consecuencias de su accionar pueden ser devastadoras. El sabotaje de un erotromócrata en un acto patriótico, en un desfile militar o en la asunción de un nuevo gobernante es capaz de provocar tanta vergüenza que podría hacer que el evento se cancele. Si el director de un hospital, al momento de asumir, lee un discurso en el que -con detalles escabrosos- se resaltan las virtudes eróticas de las enfermeras (en lugar de las clásicas palabrs de agradecimiento y compromiso), es probable que después de tal circunstancia prefiera no asumir.
El erotromócrata, a veces (cuando su acción va más allá de la mera broma) pretende que las reacciones provocadas de estupor, sorpresa y bochorno desestabilicen, provoquen un despertar de conciencia y lleven al cuestionamiento de ciertos tabúes sociales relacionados con el deseo.

jueves, 2 de abril de 2009

Gatojayjay

(Sustantivo y adjetivo masculino. De gato y jota, y ésta de pija = pene)

Hombre que imposta la voz y se comporta de manera sensual cuando se encuentra frente a un grupo de mujeres.

El gatojayjay se hace el "especial" cuando se encuentra con cualquier mujer que le resulte ligeramente atractiva: habla con voz gruesa, hace chistecitos con doble sentido y, si hubiere algún otro hombre presente que pudiera verse como competidor, hará un patético juego de rivalidades retóricas: lo pondrá en aprietos con algún cómico acertijo y tratará de generar una íntima complicidad con las mujeres. Si puede, hará quedar mal al resto de los hombres contando alguna historia vergonzosa o anticipando cierta información como "vos no te hagas el vivo que tenés novia", con lo cual pretende dejar fuera del juego de seducción a otro hombre presente. Este término se aplica sólo al hombre heterosexual.

Puntualmente, el adjetivo "gatojayjay" hace referencia a la pose seductora, no tanto al hecho de que el gatojayjay, además de seducir, pretende dejar fuera del juego al resto de los supuestos competidores. Conviene aclarar que muchas veces esos rivales están en la imaginación del gatojayjay.

jueves, 26 de marzo de 2009

Sungalunga

(Adj. No cambia de forma en femenino o masculino. De sunga y del italiano lungo,a= largo.)

Dícese de quien utiliza una prenda ceñida que resalta de manera exagerada alguna prominencia del cuerpo.

El sungalunga posee unos bíceps desproporcionadamente grandes y pretende exhibirlos bajo una delgadísima, apretada y sugerente remera. Pero no se da cuenta de que la remera subraya demasiado algo que ya de por sí se puede ver como exagerado. Una mujer puede ser sungalunga si tiene senos o trasero grandes, y pretende remarcar esa desproporción con alguna prenda que resalte los senos o el trasero.
El término, sin duda, se aplica en primer lugar al hombre que posee un destacado órgano sexual y quiere remarcar su prominencia con una sunga.

El acto del sungalunga es frívolo. Sin embargo, el concepto que lo anima tiene cierta complejidad y se basa en un juego de resaltamientos a partir de lo ocultado: ocultar para resaltar. Es verdad que el sungalunga, por lo general, no se da cuenta del juego que juega y cree que es más sexy gracias a su fingido ocultamiento.

Término relacionado: machorongo.

lunes, 8 de septiembre de 2008

Arrarado

(Adjetivo. De raro. Se utiliza sólo en masculino.)

Dícese del hombre que no se inmuta ante la belleza femenina.

Pongamos la siguiente situación: una mujer hermosa pasa por la calle. Dos hombres -quienes no se conocen- la ven pasar y regocijan su vista al unísono. A pesar del mutuo desconocimiento, ambos hombres están hermanados por un tipo especial de mirada masculina y pueden llegar a manifestar sus impresiones a través de un lenguaje a medio camino entre la admiración y la pornografía: "Está más fuerte que un caballo", "¿Qué comen las minas hoy? ¿Bulones?" "Mirá lo que es esa negra", "Laaaa....". Parece natural que un grupo de hombres haga comentarios lúbricos y jocosos cuando pasa una mujer bien dotada: el género masculino tiene mucho de tujero y de chichipío.

Pero a veces un hombre se encuentra con una dama de dotes superlativos; la ve pasar y quiere compartir su lujuria con otro ocasional hombre, a quien le hace saber -con su mirada- que la mujer es digna de mirarse e incluso de chiflarse. Sin embargo, este segundo hombre no responde a la mirada compinche, y hasta parece algo incómodo. Puede llegar a mirar para otro lado, como si la dama en cuestión no le provocase el mínimo deseo. Si este segundo hombre no es un homosexual, diremos que es un arrarado: pertenece a esa extraña subclase de sujetos masculinos que no se dejan llevar por una pollera corta, escotes prominentes o cabellera abundante. El arrarado, a veces, finge su postura por motivos religiosos o de fidelidad a una dama. Otras veces su abulia es auténtica: es este último caso el que más puede desconcertar al tujero.

lunes, 11 de agosto de 2008

Taparraja

(Sustantivo. De tapa y raja= abertura, fisura)

1. Bolsa de plástico pegada con cintas que se utiliza para tapar las aberturas causadas por la rotura de un escaparate.

Por extensión, se llama taparraja a cualquier objeto que se utilice para tapar la abertura en un vidrio o cristal roto, sea una ventana o un vaso.
Las taparrajas son siempre provisorias y antiestéticas.

2. Cualquier objeto que, en las representaciones pictóricas, sirva para disimular los órganos sexuales.

Es común representar a Adán y Eva con sendas hojas en sus partes pudendas. Dado que esas hojas no tienen ninguna función representativa excepto la de censurar una parte del cuerpo humano, cumplen el rol de taparrajas. Lo mismo ocurre en las representaciones en las cuales, por una estudiada casualidad, algo se interpone entre la visión de los genitales.

miércoles, 23 de enero de 2008

Ayaycito

(De la onomatopeya ay = grito de dolor. Se pronuncia "aiaicito")

En consonancia con la onomatopeya que le da origen, "ayaycito" se utiliza como una forma afectada y cariñosa de decirle a un tercero "esto que haces me provoca un poco de dolor, pero debes continuar haciéndolo" , aun cuando de hecho no provoque dolor. Casi siempre se la enuncia con una tonada lastimera, alargando la "o" final.

El ayaycito es una expresión -casi siempre femenina- de fingida histeria ante el acercamiento sexual de algún pretendiente.

martes, 22 de enero de 2008

Eurótico, a



(Conjunción de Europa y erótico,a)

1. Hombre o mujer que encuentra atractivos/as a los europea/os por el solo hecho de ser europeos/as. "Mirá qué fuerte está esa mina; es alemana" ; "Es morocha, pero no es una negrita cualquiera, es francesa"


2. Persona seducida por todo lo que proviene de Europa.

jueves, 29 de noviembre de 2007

Sexogenario,a

DECIMOQUINTA PALABRA DEL 2º CONCURSO EXONARIO
AUTOR: Fitto Barrio
Blog: Exiliado en el ropero

En el caso masculino, se trata de un hombre de avanzada edad que posee altos niveles de libido. Familiarmete: "Viejo verde".

Sexogenaria, sin embargo, se refiere a una mujer que a pesar de contar con mas de sesenta años continúa despertando pasiones no solo entre los hombres de su generación sino en mas jóvenes aún.

jueves, 1 de noviembre de 2007

Pornofronía

(Del griego pórnos = lascivo y frené = pensamiento)

Deseo obsceno compartido.

Dos personas que desean tener sexo mutuamente, sin que se hayan comunicado este deseo, comparten una pornofronía. Las pornofronías más interesantes ocurren cuando, puntualmente, uno de los integrantes de la pareja tiene específicos deseos de hacer algo que el otro integrante desea específicamente que le hagan.

martes, 2 de octubre de 2007

Aputar

Convencer a un hombre heterosexual para que se inicie en la homosexualidad.

El aputado recibe una prédica subrepticia pro homosexual. Esta prédica no tiene por qué venir de parte de gays; también un heterosexual puede aputar a otro hombre. Frases posibles del aputador: "no hay mina mejor que un buen amigo", "el sexo gay no debe ser tan malo", "las sensaciones orgásmicas de un gay superan con creces a las del hombre". A veces, el aputador actúa de manera provocativa para excitar a su víctima. El aputado dirige su mirada de acuerdo a lo que le señala el aputador: "mirá el culito que tiene Roberto... quién diría, ¿no?". Con frases como estas, el aputado comienza a prestar atención a detalles masculinos que antes le pasaban desapercibidos. Mira a los hombres con la excusa de observar su vestimenta, pero no puede ocultar una fascinación homosexual por todo lo masculino. A veces se le escapan frases como "qué bien vestido que estás", o "qué rico perfume".

Conviene aclarar que el aputador es un hombre malintencionado, que incita a su interlocutor con la certeza de que la homosexualidad es el peor camino que se puede tomar. Por eso, si el aputador consigue aputar a su interlocutor, el aputador se encargará de cargar toda su vida al aputado.

En algunas ocasiones, se lo utiliza con el pronombre reflexivo: "Se aputó", para significar que por propia voluntad (sin mediación externa) un hombre adoptó ademanes y actitudes amaneradas que anteriormente no tenía. Otras veces, se lo llama aputado a un hombre simplemente porque cambió sus conductas rígidas y su vestimenta formal por un aspecto más jovial y alguna actividad distendida: "Roberto se aputó; antes laburaba en la oficina y se iba al gimnasio. Ahora no usa corbata, se pone unas zapatillitas rojas y hace cursos de jardinería"

Actualización: El lector The Bug dejó este imperdible comentario: "Si bien el aputamiento es reversible, cuando un heterosexual advierte con pavor que se aputó, recurre a premeditadas acciones de ocultamiento. Eso lo convierte temporalmente en un atrolondrado"

viernes, 3 de agosto de 2007

Atrolondrado

(Palabra enviada por The Bug)

(Conjunción de los términos "trolo" y "atolondrado")

Dícese del hombre homosexual que intenta ocultar sus preferencias sexuales y contrariamente las deja expuestas gracias a su accionar torpe y estúpido.

Por ejemplo, un hombre que fingiendo ser muy macho intenta trepar un árbol para rescatar la mascota de una vecina, se engancha el bolsillo trasero del pantalón desgarrando la tela dejando ver una tanga roja Caro Cuore puesta debajo, es un atrolondrado. También lo es aquel que, en una discusión airada, comienza a ponerse nervioso y deja escapar exclamaciones y gestos de infinita mariconería, aflautando cada vez más la voz.

martes, 24 de julio de 2007

Machonio

En contraposición con las dos acepciones de "mariconio", el machonio es el matrimonio de dos (o más) lesbianas de apariencia fuertemente masculina, así como el lugar donde conviven estas mujeres.

lunes, 23 de julio de 2007

Mariconio

Este término admite al menos dos interpretaciones que, sin embargo, tienen un mismo trasfondo: el estilo de vida de los homosexuales muy afeminados.

En la red puede encontrarse la asociación entre "mariconio" y "matrimonio". De ese modo, "mariconio" sería un matrimonio gay. Con más propiedad, es la convivencia de dos (o más) hombres que, además de ser homosexuales, son afeminados e histéricos.

No se aplica este término a mujeres. Para ellas, debe buscarse otro término de connotaciones equivalentes pero opuestas: el machonio.
Tampoco se aplica a hombres gay que no son sumamente afeminados e histéricos. Un matrimonio de hombres cuya apariencia es recia y flemática, y sus integrantes hacen asados y jamás lavan la ropa, no es un mariconio. Al contrario, si los integrantes de este matrimonio se visten de forma poco masculina y dan grititos de desbordante alegría ante la visión de un ramo de flores, entonces estamos ante un mariconio.
Debe quedar claro que este matrimonio gay no tiene por qué ser monogámico; pueden convivir decenas de personas conformando un único mariconio.

La otra asociación posible es la de "mariconio" con "manicomio". En este sentido, no se pierde la connotación de "maricón", pero el mariconio sería el lugar donde viven los maricones. Un mariconio es lo que vulgarmente se conoce como "jaula de las locas".

jueves, 5 de julio de 2007

Intestesia

(Del latín intus= interior, y el griego aisthesis= sensibilidad)

Doctrina según el cual es posible hacer contacto sensorial con el propio yo.

La intestesia promueve un entrenamiento de continua reflexión para encontrar el propio yo y, literalmente, tocarlo, oírlo, olerlo o verlo. Para ello, es necesario proyectar los sentidos hacia la propia interioridad.

Algunas doctrinas intestesistas son mucho más carnales y escatológicas: encuentran placer en tocarse u oler sus propias vísceras. Por eso, se realizan cirugías especializadas para abrirse los intestinos y tocárselos. En una acepción sexual, la intestesia consiste en tocar el interior de la vagina, de la boca o del ano.

La intestesia tiene menos adeptos que otra doctrina sumamente reconocida: el intelectualismo. Mientras la primero consiste en "proyectar los sentidos hacia el interior de uno mismo", la acepción "intelectualismo" consiste (según su etimología) en "leer el interior". Si es posible leer (es decir, proyectar la vista) en la interioridad del yo, ¿por qué no considerar plausible la proyección de cualquier otro sentido?

martes, 29 de mayo de 2007

Sexhorto

TRIGÉSIMO TERCERA PALABRA DEL CONCURSO EXONARIO
Autor: <-X-<

Blog:
Xenecorp

Invitación (o exhortación) al sexo anal

lunes, 30 de abril de 2007

Ortosexual / Nomosexual

Ortosexual: (Ortos = correcto) Sinónimo de nomosexual. Lo opuesto al ortosexual es el latosexual. Luego los homosexuales son latosexuales (lathos = apartamiento de la norma) y los heterosexuales son ortosexuales (y nomosexuales).

Nomosexual
: (Nomos, norma, ley) dícese de la persona que en su comportamiento sexual no se aparta de la norma social. También de quienes se dedican a dictar y promover dicha norma (curas, rabinos, psicoanalistas, etc.)

(Gracias <--X--<)

miércoles, 25 de abril de 2007

Machorongo

(Voz malsonante)

Hombre que hace gala de su miembro viril y /o de su performance sexual.

El machorongo lleva un conteo preciso de las mujeres con las que ha tenido relaciones. En su relato de hazañas amorosas, incluye una (falsa) enfermedad venérea para impresionar a imberbes y mojigatos. Realiza actividades públicas esforzadas con pantalón ceñido, camisa abierta -o directamente en cueros- para dejar bien en claro dos cosas: 1) es bien hombre; 2) quiere que las mujeres le miren el pecho y los músculos; 3) quiere que hombres y mujeres vean el tamaño de su miembro viril.

Suele convidar mates en la vereda y realizar actividades en las que no está mal visto andar semidesnudo. Los domingos puede transformarse en un dominchero. Su vida consiste en un inocente exhibicionismo de barrio.

El machorongo adora a su madre y, a pesar de que ya es muy adulto, conserva amistades de su primera infancia.

lunes, 2 de abril de 2007

Chotosaurio

Hombre maduro y experimentado en el amor, que actualmente está retirado de toda actividad conquistatoria pero se considera aun lo bastante atractivo y capacitado para reiniciar su vida amatoria en cualquier instante, si lo quisiera.

Por lo general, el chotosaurio se engaña con respecto a esta última apreciación: su retiro, en realidad, es permanente y sus hazañas amorosas son cosa del pasado.

(Gracias Diego Perdomo)