lunes, 19 de noviembre de 2007

Un año de Exonario y un concurso.

El día 20 de noviembre de 2007, EXONARIO cumple UN AÑO.
En este año -a razón de casi un vocablo por día- hemos publicado TRESCIENTOS SESENTA PALABRAS, enriqueciendo el potencial conceptual de la lengua española.

Agradezco enormemente a todos los que nos han acompañado con sus lecturas, sus comentarios, sus críticas despiadadas y con el aporte de novedosas sugerencias.

Exonario nació como una propuesta no siempre bien interpretada.
- Para algunos, se trata de la recopilación de palabras provenientes de jergas en desuso o de uso poco corriente. Nunca fue mi intención hacer un diccionario de jergas. Nunca traté de hacer una investigación empírica; de hecho, alejarme del habla fue parte del proceso de creación de Exonario.
- Para otros, se trata de palabras raras con definiciones raras e incluso escatológicas. Es cierto que muchos vocablos son "raros", en el sentido de que -seguramente- jamás habían sido oídos con anterioridad. Pero la rareza es producto de la novedad de la palabra y/o la definición. Nunca he recogido definiciones raras que ya "estuvieran" en algún diccionario o ya tuviesen cierto uso, aunque fuera en un ámbito muy restringido. Una sola vez me vi tentado de publicar una palabra ya usada con la definición usual: "pica". Pero hace tiempo que esa palabra se fue del Exonario. Tampoco quise publicar sinónimos o idiotismos puramente arbitrarios.
- Para otros, se trata de palabras inventadas y, por lo tanto, inútiles. Sin embargo, las palabras aquí puestas tienen una etimología real y verificable, y son totalmente funcionales en el idioma español. Incluso aquellas que tienen etimologías dudosas, cumplen con todas las pautas para ser palabra española. Hubo un solo caso de palabra anómala, que ya fue corregido: "Esluglear", inicialmente era "Sluglear", palabra que no suena a castellano.
- Para otros, se trata de un blog de ficción. Esto último está más cerca de la verdad que cualquiera de las interpretaciones anteriores. Las historias que se adjuntan a la definición de las palabras son, en muchos casos, hipótesis y especulaciones curiosas, no siempre respaldadas por hechos reales.

El propósito de este blog consiste en aumentar el acervo de la lengua española dándole nombre a situaciones y hechos que todavía no lo tenían, o definiendo circunstancias, entidades, situaciones, cualidades y relaciones que nunca antes fueron definidas y por tanto no podían pensarse de manera general y unívoca.

Por eso, para festejar, proponemos un NUEVO CONCURSO EXONARIO.
Las bases estarán mañana.

Brindo con ustedes por este primer año exonario.

domingo, 18 de noviembre de 2007

Arrozador

(Palabra y definición enviadas por el prolífico y genial Julio David Auster)

(sust. m., que deriva del verbo arrozar, o sea arrojar arroz, con suf. ador):

Adminículo que sirve para arrojar granos de arroz crudo con una gran velocidad.

El arrozador es, hablando con propiedad, un arma con la que se puede arrojar arroz con la velocidad de un misil sobre una pareja de recién casados. (Existe una manera elegante de describir cómo está construido, pero no ha lugar en la estrecha columna que brinda Exonario).

Cuando se casan un hombre y una mujer no todo el mundo que los rodea comparte su felicidad; siempre hay quien tiene algún motivo para estar contrariado y desearles el fracaso y la infelicidad. Para eso fue inventado el arrozador, para que estas personas puedan disimular sus sentimientos, fingiendo ser parte del regocijo cuasi general, pero provocando todo el daño posible. Apto particularmente para ex novios/as despechados/as: "yo sé que olvidar nunca podría, que era yo y no aquel a quien quería" (Antonio Prieto dixit, "La novia", 1960); "qué tiene esa chirusa que no tenga yo" (vox populi, atestiguada por lo menos desde el siglo IX a.C.)

sábado, 17 de noviembre de 2007

Rezongómetro

(Palabra y definición enviadas por Julio David Auster)

(sust. m., del sust. rezongo y el suf. -metro, que indica aparato de medición)

Aparato que sirve para medir la intensidad sonora del rezongo del mate.

La unidad de medición es el rezongo, en símbolo rez, que es una medida excesivamente grande, ya que es la intensidad sonora que se produce con un vacío de un pascal en un recipiente de un metro cúbico de volumen, con una bombilla cilíndrica de un centímetro de radio y de un metro de longitud, lo cual hace que, en la práctica, se utilice el microrezongo, que es el que produce una bombilla común (recta, no curva) en un mate común, con un vacío común.

Ante quien se pregunte para qué hace falta medir el rezongo del mate, informamos que en el mundo hay muchísimos argentinos que trabajan en el terreno de la grabación musical, por lo que hay que evitar que cuando se está produciendo un registro, se pueda escuchar el ruido producido por un compatriota tomando mate. A tal efecto, todo kit de mate + bombilla que se exporta, tiene en la base del mate una inscripción que indica el nivel de microrezongos que es capaz de producir. En la Unión Europea, por ejemplo, se admiten kits de 5 microrezongos, no así en los Estados Unidos o en Japón, donde se rechaza todo kit de valor superior a los 2,3 microrezongos.

El rezongómetro, en realidad, se inventó en Viena. Allí se realizó, entre 1958 y 1965, la legendaria grabación de "El anillo del nibelungo" de Wagner, dirigida por Georg Solti (entonces no era aún Sir Georg Solti) y producida por John Culshaw.
Se realizaban sesiones de grabación de 3 horas con apenas 20 minutos de descanso.
Ya desde el principio hubo todo tipo de dificultades. La más extraña de ellas se produjo cuando estaban ensayando "El oro del Rhin", la primera de las cuatro óperas del ciclo.
Solti se dio cuenta de que había un ruido insidioso, que no lograba reconocer, pero que se repetía con mucha frecuencia. Su oído infalible lo guió hasta la fuente de ese ruido: dos de los ejecutantes de corno, más precisamente los que tocaban el 7º y el 8º corno (alternando con la 3ª y 4ª tuba wagneriana, respectivamente) estaban tomando mate en los compases de espera que tenían, que no eran pocos.
Los músicos eran dos correntinos, Eleuterio Rojaijú y Nicanor Ñandutí (ambos ya fallecidos), que sufrían de síndrome de abstinencia cada vez que tenían que estar más de una hora sin matear. Por cierto que todas las mañanas llegaban al teatro cargando, cada uno, cinco termos de dos litros.
Solti se puso furioso al principio, pero después se dio cuenta de que eran músicos excelentes y decidió encontrar una solución al problema. Para ello se construyó el primer rezongómetro de la historia, que sirvió para medir cuál era el nivel de rezongo máximo tolerable para que no saliera en la grabación.
Se determinó entonces que el mate debía revestirse en terciopelo grueso y que la bombilla debía elaborarse en una resina poliéster (fue una de las primeras aplicaciones de este material), con el extremo que va en la boca de una forma similar a la boquilla del corno francés, para mejorar la adherencia a los labios y evitar la vibración que es la fuente primaria del rezongo. Pero hay un dato aún más interesante: el trueno de Donner, en la cuarta escena del Oro del Rhin, está formado por un mix de sonidos, entre los cuales están un rezongo conjunto de Rojaijú y Ñandutí, tomando mate con dos bombillas en un mismo mate de tamaño apenas mayor que el habitual y dos rezongos individuales de cada uno de ellos: es en el momento en que Donner pronuncia las palabras: Bruder, zu mir! Weise der Brücke den Weg! (¡Hermano, ven hacia mí! ¡Traza la vía del puente!), con el que se forma el puente del arco iris que lleva al Walhala.

viernes, 16 de noviembre de 2007

Trongo

(Adj. En femenino, conserva su desinencia "o": "es una mujer trongo". Del inglés throw n' go: "arrojar y huir")

Persona que aprovecha la impunidad y la confusión de las aglomeraciones para herir a los presentes con algún proyectil y luego escabullirse.

Los trongos son comunes en manifestaciones e hinchadas de fútbol.

El trongo es anónimo, pero a veces, cuando frente a la aglomeración se forma un grupo rival bien definido (la hinchada contraria, la policía), el trongo sale de su anonimato y se adelanta a su grupo para arrojar un proyectil certero. En ese momento, el trongo se convierte -muy a su pesar- en estrella y sale por todos los noticieros.

jueves, 15 de noviembre de 2007

Cacosemia

(Sustantivo. Del griego kakos = feo y semáinon = señal)

Expresión cuya referencia es un objeto horrible.

Palabras como "colgajo", "arcada", "cucaracha", "moco", "sorete" y otras similares, son cacosémicas. No confundir la cacosemia con la coprolalia, que es la tendencia patológica a proferir obscenidades. No necesariamente una cacosemia es una obscenidad. La expresión "puta" es coprolálica, pero no cacosémica. La expresión "chancro" es cacosémica, pero no coprolálica. Y la expresión "meada" es cacosémica y coprolálica.

La palabra "cacosemia" es cacosémica de manera transitiva, pues no se refiere directamente a un objeto horrible, sino a las palabras que se refieren a ese objeto horrible.

miércoles, 14 de noviembre de 2007

Oblimento

(Del latín oblivio = olvido)

Si un monumento tiene como función recordar a un prócer, un oblimento es una figura tridimensional de mármol, yeso o madera, que se coloca en lugares estratégicos con el propósito de olvidar a la persona representada.

martes, 13 de noviembre de 2007

Obleda / Oblita

Si la palabra "moneda" se deriva del latín "moneta", que significa "recordatorio, admonición", la palabra "oblita"(del latín "oblita" = olvidada), por oposición y asociaciones semánticas afines, significa el efecto de olvidar por completo una deuda o creer que ya se ha pagado.

Cuando una persona se retira de un local comercial, llevándose los productos de su compra y olvida pagar, se dice que "pagó con una oblita (u obleda)". Si dos personas olvidan mutuamente pagarse un servicio (uno por un olvido genuino; el otro como venganza por el olvido del primero), se dice que la segunda persona "le ha pagado con la misma obleda" a la primera.

Para que se produzca una obleda, es necesario que el pagador no sólo olvide el pago, sino que ni siquiera mencione la intención de pagar.

Se llama "oblita", también, a cierta moneda que se acuñaba en Roma durante el segundo siglo de nuestra era, que servía para recordar a los traidores del imperio. En una cara, tenían la efigie del traidor y, en la otra, una enumeración precisa de los bienes que este traidor le debía al estado. Las oblitas tenían nula circulación y tan sólo poseían un valor simbólico.

lunes, 12 de noviembre de 2007

Lacrito,a

(Adj. Del latín lacrima = lágrima)

Persona que llora sin sentimiento de congoja.

No se llama "lacrito" a quien tiene los ojos llorosos por causa de una alergia o de la esencia de una cebolla. El lacrito no sólo lagrimea; también acompaña su lagrimeo con hipos, quejidos y pataleos. Sin embargo, curiosamente, manifiesta no sentirse triste.
A veces, una persona puede ser lacrita por costumbre o placer. Otras veces se trata de un caso patológico. Como suele ocurrir con estas cuestiones, es difícil decidir dónde trazar la línea.

Los niños suelen ser lacritos.

domingo, 11 de noviembre de 2007

Lloriqueador

(Palabra y definición enviadas por el genial y asiduo colaborador Julio David Auster)

(sust. masculino, el femenino es inusitado).

Ave de clasificación y aspecto inciertos. Habitaba en las Antillas en la época del descubrimiento de América, pero se extinguió totalmente muy poco tiempo después a raíz de los acontecimientos que vamos a relatar.

El Gran Almirante cuenta en sus memorias acerca del segundo viaje:

"Era el viernes 10 de julio de 1495. Un grupo de mis hombres y yo, atravesamos la mar para ir desde la Española a una pequeña ínsula que hasta entonces no habíamos visto jamás y que inmediatamente declaré posesión de nuestros reyes Fernando e Isabel, ante el regocijo de los indios que nos habían recebido. El verdor que había por doquier hacía pensar en el paraíso terrenal. El jefe indio, lleno de entusiasmo, nos llevó hasta un claro, en el centro mesmo de la ínsula, donde vimos la cosa más extranya que naides haya podido imaginar. Los cielos estaban diáfanos, de un celeste encendido, pero sin embargo llovía. Miré al jefe indio y le pregunté (porque para ese entonces él ya había aprendido nuestra lengua de Castilla):
-Singular es esta circunstancia, ¿cómo puede llover intensamente, a la vez que los cielos conservan su dulce color de oriental zafiro?
-Don Cristóbal, os engañáis. Lluvia no es esta, mirad bien.
Alzé mis ollos y vi que sobre los árboles había una multitud de aves nunca vistas por nosotros. Los ejemplares adultos eran del tamaño de una codorniz; algunas las había muy hermosas y las otras muy feas. El jefe me explicó que las bellas eran las fembras, que los machos eran horribles, al contrario de lo habitual entre las aves. Mientras las fembras estaban serenas, los machos lloraban tan intensamente, que el llanto de los sus ollos caía sobre nosotros cual copiosa lluvia, mientras estaban nos catando.
-Es el lloriqueador, don Cristóbal. Los machos de los sos ollos tan fuertremiente lloran, porque son mudos y no pueden conquistar a las fembras.
-¿Pues cómo explicáis la multitud de estas aves?
-Que algunas de ellas son sordas y no se les da un ardite que los machos les canten un himno a la alegría.
-Cosa es ella nunca vista; por cierto que este campo está lleno de nidos a flor de tierra.
-Eso no es todo, don Cristóbal. La carne y los huevos de estas aves tienen un poder singular: que si un hombre, aún el más anciano, come dellos, recobra la gallardía propia de un mozalbete. Solemos yantarlos una vez por año, el día de la primavera.
Maravilleme de cuanto me había dicho el salvaje y conmigo todos mis hombres.
Permanecimos en esa ínsula, que se me antojaba paraíso, una semana, poco más o menos.
Volvimos a la Española y al cabo de unos cuatro meses, tornamos a la dicha ínsula. Encontré allí al jefe indio, que con indecible tristeza me dijo:
-Ay, don Cristóbal de mi alma, ¡qué gran desgracia se ha abatido sobre nosotros! ¡Válgame Dios (el dios de los indios, nota del Gran Almirante).
-¿Qué ha pasado? -le dije.
-Cosas nunca vistas. Donde había pájaros antaño, no hay güevos ogaño. Quiero dezir, que no vemos más ni al lloriqueador ni a sus nidos que todos han desaparecido como por ensalmo.
-Raro es, en verdad.
-No es lo único raro, don Cristóbal. Todas nuestras mujeres están preñadas, aún las más viejas. Tal parece que la llegada a estas tierras de Vueças Mercedes ha producido algunos prodigios..
Totalmente confundido miré a mis hombres, que alzaron la mirada hacia los cielos, mientras la mayoría de ellos se puso a silbar, algo que me resultó incomprensible, entonces como agora."
Ese es el relato que hace Cristóbal Colón, y que es la única referencia que tenemos acerca de este ave, el lloriqueador, que, misteriosamente, se extinguió poco tiempo después de haber sido visto por los españoles por primera vez.

sábado, 10 de noviembre de 2007

Soplacirios

(Palabra y definición enviadas por Julio David Auster)

(sust. m. o f., del verbo soplar y del sustantivo cirio)

Cargo que floreció en la Edad Media en las numerosas cortes que había en toda Europa, en el cual el encargado debía apagar las velas de cumpleaños de las tortas preparadas para los grandes dignatarios, evitándoles el bochorno que significaba, entonces como ahora, el no poder hacerlo de una sola vez, sobre todo cuando llegaban a una edad avanzada.

El cortesano o la cortesana que cumplía con esta tarea, debía hacerlo con elegancia y sin perder la compostura, porque en ese entonces todavía no había surgido la costumbre de cantar "Happy birthday to you" (que se compuso en el año 1895, más o menos). A cambio de ello recibía una porción igual a la del homenajeado, que siempre fue ligeramente mayor que la que se daba a los demás convidados.

La costumbre, que fue recogida por el rey Alfonso el Sabio en sus Siete Partidas, sin duda debía ser mucho más antigua porque este rey dice "como mucho tiempo ha que se celebran los llamados onomásticos en estos nuestros reynos, algunos de nuestros vasallos no aciertan a apagar los cirios celebratorios de una vez nada más, y para ello han menester que alguno de los suyos cortesanos les presten adiutorio, decretamos que dichos cortesanos reciban la merced de una lonja del pastel onomástico que no ceda en tamaño a la del suyo senyor, y que la reciba in primis (entre los primeros, N. del T.), luego de la del homenajeado, su consorte y sus herederos; si el dicho vasallo, quisiere etiam hacerle merced de algunos doblones de oro, puede hacerlo, mostrándose así liberal y magnánimo ante los suyos."

viernes, 9 de noviembre de 2007

Claudir

(Verbo. Tercera conjugación. Probablemente del latín claudo = cerrar, o de la onomatopeya "clack", o de ambos. Conjugación: claudo, claudes, claude, claudimos, claudís, claudieron. Pret. perf.: claudí)

Cerrar bien una puerta sin necesidad de ponerle llave o candados.

Para claudir una puerta se tiene que empujar muy bien, mantener el picaporte firme y provocar el "clack" del perfecto encaje del pestillo en el hueco de la cerradura. El sonido "clack" marca el momento en el que se produce el claudido. Podríamos decir que el "clack" es la esencia del claudir.

Para claudir, no es necesario cerrar con llave. Cuando una puerta se abre y se cierra por el viento o por desniveles en el piso, es porque no está claudida. La puerta claudida no se abre, a menos que una mano firme en el picaporte decida hacerlo.

Una puerta claudida es una puerta domesticada. La puerta sin claudir se comporta como un potro salvaje, que cocea ante la mínima brisa y sorprende y espanta con sus continuas patadas-portazo. Hay puertas infernales que se resisten a ser claudidas. Si la puerta salvaje (no claudida) no estuviera atada a sus goznes, correría desbocada por la casa como un ser endemoniado.

Según algunas creencias, los malos espíritus se aprovechan de las puertas y ventanas no claudidas para ingresar a las viviendas. De esa creencia se deriva que en algunas películas de terror, el momento más escalofriante ocurre cuando puertas y ventanas se golpean con el viento, en la oscuridad.

Las personas que se preocupan por claudir sus puertas suelen ser neuróticos del orden. Aunque, por supuesto, si todas las puertas de una casa están sin claudir y el día es muy ventoso, no claudir es sinónimo de depresión o dejadez.

Quien jamás debe preocuparse por la claudición es la persona que sufre de morifendia.

jueves, 8 de noviembre de 2007

Batracúmulo

(Del griego batracheios = propio de las ranas y del latín cumulus = montón)

Nube de la cual llueven batracios.


Los batracúmulos pueden reconocerse por un color pardo oscuro y son muy infrecuentes. Las dudosas historias en las que se cuenta la caída de sapos no especifican el color ni la composición de una nube con estas características. Sólo los muy atentos pueden distinguir que, en medio de una feroz y repentina tormenta con cumulonimbos, hay una solitaria nube parda con tintes verdioscuros que se mueve a menor velocidad. De esa nube, a veces, pueden caer sapos.

miércoles, 7 de noviembre de 2007

Posmortemidad

(Sustantivo. De post mortem)

Conjunto de experiencias y situaciones que suceden después de la muerte.

La palabra "muerte" puede entenderse en dos sentidos: como la completa y continua ausencia de toda experiencia, o como el instante en que se abandona el mundo de los vivos. En el primer sentido de "muerte", no hay lugar para la posmortemidad. En el segundo sentido, se entiende a la muerte como suceso casi instantáneo: la muerte es ese momento en el que el alma deja de pertenecer a un determinado cuerpo. Luego de que cuerpo y alma se separan, no hay más muerte. Esa transvida (sea lo que fuera o como fuera) es la posmortemidad.

Para la noción de "posmortemidad" no necesitamos, estrictamente hablando, de la división entre cuerpo y alma. Hay posmortemidad si luego de la muerte sigue habiendo algún tipo de experiencia cualitativa. No es necesario postular la existencia de un alma trascendente ni, mucho menos, presuponer la existencia de algún dios.

La posmortemidad es una hipótesis metafísica que, paradójicamente, no escapa de los límites de una especulación estrictamente científica: sólo utiliza el supuesto de que, luego de la muerte, es posible ser sujeto de experiencias. Preguntarse por la naturaleza de dichas experiencias puede ser trabajo de la ciencia (en particular, de la filosofía de la mente) si se atiende a las condiciones de posibilidad de la experiencia mientras el sujeto está vivo. Puede especularse que, si tales y tales eran las experiencias posibles de una persona mientras vive, entonces por analogía, después de muerto (en ausencia de un cuerpo), la experiencia puramente cualitativa sería de tal y tal calibre. En otras palabras, la especulación filosófica no-metafísica se pregunta: ¿qué experiencias cualitativas dependen directamente de la relación de una mente con un cuerpo? y ¿qué experiencias no dependen necesariamente de la unión de una mente con un cuerpo?

martes, 6 de noviembre de 2007

Fortanasia

(Del latín fari = hablar y del griego thanatos = muerte)

1. Decir una palabra mortal. Provocar o provocarse la muerte con una palabra.

Durante la edad media y parte de la modernidad se buscó infructuosamente dar con una palabra o una secuencia de palabras que produjeran la muerte. Una rama de la cábala se dedicó a la búsqueda de esta secuencia, con dispares resultados. En Venecia, durante el siglo XII, dos cabalistas murieron un instante después de pronunciar la palabra "cocoroccia", lo que a algunos les llevó a creer que esa era la palabra fortanática. Esa palabra (junto con una veintena de vocablos que, supuestamente, producían enfermedades en quienes los pronunciaban) fue resguardada durante cierto tiempo, hasta que la Iglesia Católica, en una cruzada por desalentar las relaciones carnales, bautizó a los órganos genitales con los nombres fortanásicos. De allí se deriva que a la vagina se la denomine "cachucha" o "cocorocha", y "poronga" al pene. Si las personas lascivas daban rienda suelta a sus deseos, probablemente pensaran sin querer en alguna de las palabras prohibidas y corrían el riesgo de morir o enfermarse gravemente.

2. Muerte por hablar mucho.

lunes, 5 de noviembre de 2007

Taxonario

(Sustantivo. Del inglés tag = marca, etiqueta y exonario)

Etiqueta de los días a partir de las palabras publicadas en Exonario.


Desde el 2o de noviembre de 2006, fecha de nacimiento de Exonario, los días pueden empezar a marcarse de acuerdo con la palabra que salió publicada en este blog. Teniendo presente que casi todos los días se ha publicado al menos una palabra, podríamos nombrar esos días no de acuerdo a las fechas, sino a partir de la palabra que se publicó ese día en Exonario.

Por ejemplo, el 1 de enero de 2007 es el día 'Efialtofilia'. En lugar de decir "Estuve en Buenos Aires los días 1, 2, 3 y 4 de abril de 2007", se puede decir "Estuve en Buenos Aires los días Tecnomatopeya, Chotosaurio, Bumbula y Tapaculos"

Es verdad que algunos días no tienen palabra y que, en muchos casos, se han publicado varias palabras en un mismo día. En el primer caso, se toma como referencia la última palabra publicada y, en el segundo, cualquiera de las publicadas en el día serán taxonarios de ese día.

El día que corresponde a la publicaciónde esta palabra (5 de noviembre de 2007), tiene el taxonario "Taxonario"

domingo, 4 de noviembre de 2007

Nignorante

(Palabra y definición enviadas por Wilson)

(Palabra de origen franco-italiano. Se pronuncia niñorante)
Dícese del adulto que desconoce cosas comunes a las personas de su edad y su clase social, por falta de estudio o experiencia o por simple inmadurez. En contraste, el nignorante tiene perfecto conocimiento de cosas que sólo interesan a los niños y, por extensión, a los adolescentes.

No se aplica si ese adulto evidencia algún tipo de patología mental.

sábado, 3 de noviembre de 2007

Suprapulgo

(Palabra y definición enviadas por Julio David Auster)

(sust. m.; del latín supra arriba y de pulgo relativo al dedo pulgar, como en repulgo)


Gesto difundido universalmente, que consiste en extender hacia arriba el pulgar de una mano o de ambas y que expresa toda una gama de sentimientos positivos.

Si se hace un movimiento de un cuarto de círculo, de manera sumamente veloz, es como si dijeran "muchas gracias"; la mano elevada delante de la cara sonriente, mostrando el pulgar al interlocutor es un agradecimiento más efusivo, como el de un alumno hacia un profesor que le ha dado el indicio justo para encontrar cómo resolver un problema; en el otro extremo, el agitar ambos pulgares firmemente, con los brazos extendidos expresa una alegría sin reservas, como si estuviera diciendo: "el mundo es un poquito mejor porque existís vos".
Extendido en nuestro país desde no hace muchos años, es adoptado sobre todo por los más jóvenes en relación con personas de toda edad; los mayores lo usan solamente en casos de extrema confianza.

viernes, 2 de noviembre de 2007

Chorisaco

1. Saco o campera holgada con múltiples bolsillos internos ocultos.

El término parece derivarse de chorizo, cuyo significado es "ladrón oportunista y de poca monta", y "saco". El chorisaco, según esta derivación, sería la prenda en la cual un ladrón puede guardar el producto de sus robos.

2. Bolsa de nylon muy grueso, que tiene muchas divisiones y bolsillos internos. También, se denomina así a una bolsa formada por varias capas de nylon, como una "cebolla de bolsas". En cada una de las capas de este chorisaco se pueden guardar papeles u otros objetos delgados y planos. Para disimular el hecho de que la bolsa contiene muchas capas, la capa interior se suele pegar o fundir con la capa exterior, de modo que las bolsas intermedias quedan inaccesibles. Sólo sirve para guardar algo que se desee ocultar, y este ocultamiento funciona solo una vez: si surge la necesidad de extraer un objeto guardado en alguna de las capas intermedias, se deberá romper el chorisaco.

jueves, 1 de noviembre de 2007

Pornofronía

(Del griego pórnos = lascivo y frené = pensamiento)

Deseo obsceno compartido.

Dos personas que desean tener sexo mutuamente, sin que se hayan comunicado este deseo, comparten una pornofronía. Las pornofronías más interesantes ocurren cuando, puntualmente, uno de los integrantes de la pareja tiene específicos deseos de hacer algo que el otro integrante desea específicamente que le hagan.

miércoles, 31 de octubre de 2007

Abulícono

(Sustantivo. Del griego a- [partícula negativa], boulé = voluntad y eikones = imagen)

Imagen que adviene a la mente sin la voluntad del imaginador.

Un abulícono es un producto de la imaginación formado espontáneamente. El sujeto imagina una situación determinada, pero dentro de esa situación ocurren cosas que él no tiene la voluntad de imaginar. Puede estar imaginando a su gato durmiendo y ronroneando, pero de pronto -sin que él lo haya premeditado- el gato se da vuelta y le clava las garras. Puede pensar en el rostro de su mujer, pero acto seguido se le aparece la cara avejentada de una maestra de la primaria, o la de su abuela, o la de su gato que le clava las garras.

Los abulíconos son fenómenos curiosos en los cuales el imaginador se sorprende de su propia imaginación. Como si se estuviera proyectando a sí mismo una impredecible película cuyo argumento se construye solo, en algún limbo entre el inconsciente y la fantasía.

Para que haya un abulícono, es necesario que la persona esté despierta y no sufra -normalmente- de alucinaciones.

martes, 30 de octubre de 2007

Wormisníar / Huormisníar

(Sustantivo. Del inglés "Worm is near": "El gusano está cerca")

Expresión que se utiliza para disimular que se está hablando de una persona que acaba de hacerse presente.

Ejemplo: A le dice a B: "El imbécil de Luis venía caminando por la vereda y se tropezó". [Luis aparece repentinamente] "y entonces yo le dije al verdulero 'no te pago veinte pesos el kilo de tomate' "
Analicemos el ejemplo:
- Después de la aparición de Luis, A tuvo que cambiar el hilo de su discurso. La segunda parte "y entonces yo le dije al verdulero 'no te pago veinte pesos el kilo de tomate'" es un wormisníar.
- El wormisníar va a compañado de gestos hacia el interlocutor (en este caso, B) para hacerle saber que el sujeto de quien hablan (Luis) está en las inmediaciones.
- No se debe decir la expresión "wormisníar" en un wormisníar. Sería como decir "estoy simulando una conversación porque justo llegó la persona de la que estaba hablando"

lunes, 29 de octubre de 2007

Chupajitas

1. Persona que sólo consume bebidas a través de un sorbete, bombilla o pajita. En algunas dietas, se recomienda el chupajismo porque, según estadísticas, se bebe más líquido a través de un sorbete que directamente del vaso. A veces, por una imposibilidad física o por alguna fobia que impide acercar los labios a un recipiente (anforofobia, vitrofobia), una persona puede verse compelida a beber líquidos sólo a través de un sorbete. Los casos más insólitos de fobias relacionadas con el chupajismo tienen que ver con la anforofobia: el bebedor no puede siquiera ver los vasos o los recipientes; por lo tanto debe disponer de una bombilla muy larga (dos o tres metros) para beber desde una habitación contigua en la que el vaso no esté al alcance de la vista.

2. Hombre que se masturba muy seguido.


3. Hombre o mujer afectos a las felaciones.

domingo, 28 de octubre de 2007

Emepetreca

(Palabra y definición enviadas por Julio David Auster)

(sust. f.; combinación de eme pe tres con -teca, sufijo que indica colección)

Colección de grabaciones en MP3

Este sustantivo cumple con la necesidad de puntualizar que determinada colección está grabada en formato MP3, en lugar de utilizar las expresiones "colección de archivos de audio", o "discoteca".

Se puede utilizar en su versión apocopada: petreca.

sábado, 27 de octubre de 2007

Popotoso, a

(Palabra y definición enviadas por Mariela Ochoa)

(Adjetivo)

Dícese del objeto con relleno que, por el uso, ha perdido su forma original.
Ejemplo: las pantuflas con relleno que, al principio, tienen la forma de algún personaje infantil. Pero luego el relleno se desparrama (como si sufriera algún tipo de desgarro interno) y el personaje infantil queda deforme e irreconocible. Ocurre lo mismo con las empanadas y tartas cuando, luego de la cocción, el relleno tiende a salirse y, consecuentemente, el alimento adquiere una forma monstruosa que en nada se parece al diseño original.

Los puffs son, por definición, popotosos.

viernes, 26 de octubre de 2007

Deployar

(Verbo. Del inglés to deploy = desplegar. Adjetivo: deployado. Sustantivo: deploción)

Detenerse en un lugar arbitrario para realizar una acción que necesita más espacio físico del que se requería mientras se caminaba.

Ejemplos de actos de deploción: abrir un bolso y desparramar su contenido, armar una mesita, sacarse la ropa y dejarla tirada a los costados. Para que haya deploción, es menester que el deployador venga marchando y detenga su marcha.

El espacio físico ocupado en la deploción es mucho mayor del que se requería durante la marcha. Hacer un pic nic en el campo es un acto de deploción.

La palabra se deriva de los videojuegos de estrategia en tiempo real, en los cuales algunas unidades necesitan deployarse para poder disparar o ejecutar una habilidad. Al deployarse, ocupan mayor extensión, pierden la capacidad de movimiento (por lo que se vuelven más vulnerables), pero ganan otras capacidades (como un disparo a mayor distancia, invisibilidad o radar).

jueves, 25 de octubre de 2007

Desbromar

Dar gravedad a una situación que ha sido tomada con liviandad.

Dos variantes:
1. Hacerle entender a una persona que un determinado suceso no fue una broma. En este caso, se aplica a personas: "Juan sigue pensando que el auto destruido es una joda de Tinelli. Hoy voy a ir a desbromarlo"

2. Quitarle a una situación todo motivo de risa. En este caso, se aplica a ciertos hechos del mundo: "No te rías del examen de matemática. Andá desbromando esa situación porque vas a desaprobar"

miércoles, 24 de octubre de 2007

Capático,a / Capuchático, a

(Adj. De capa o capucha y tic)

Persona que, mientras habla, tiene por costumbre cubrirse las manos con las mangas de su suéter o camisa.

También, persona que utiliza capuchas.

En otra acepción relacionada, un capático es aquel que en su propia casa mantiene los muebles y adornos cubiertos con una lona o mantel para que no se llenen de polvo o para que no los vean las visitas.

(Un sinónimo de este término podría ser "engorrado, a", aunque la acepción que da la RAE es muy diferente)

martes, 23 de octubre de 2007

Tíborro

(Sustantivo. De atiborrar, y este último de atibar y borra)

1. Lugar o recipiente que se llena rápidamente de objetos y con poco queda henchido y repleto. Un ropero, la caja de una camioneta, la boca o el estómago pueden convertirse en tíborros. Ejemplos de uso: "Yo cuando como me lleno enseguida; no tengo un estómago, tengo un tíborro". "Tu camioneta no sirve para la mudanza: le puse una cómoda y ya no entra más nada. Más que una camioneta, es un tíborro"

A veces se confunde un tíborro con un lugar desordenado, pero no son exactamente sinónimos. Un tíborro puede contener a sus objetos en un perfecto orden.

2. Especie de dedal que se despliega y deja salir de su interior una cinta finísima de metal o papel de cien o doscientos metros de largo. La cinta que se despliega está atiborrada dentro del dedal.
Los tíborros más exóticos tienen el tamaño de una pulgada y pueden contener una cintilla de hasta setecientos metros de largo. Se fabrican artesanalmente en Japón.

lunes, 22 de octubre de 2007

Fiambra

(De fiambre)

1. Mujer pálida, de movimientos rígidos e inexpresiva.

2. Mujer que durante el acto sexual se mantiene en un rol pasivo y silencioso. No necesariamente debe ser frígida: la fiambra puede sentir placer, pero para ella el acto sexual equivale a arrojarse inerte sobre la cama y sobrellevar el coito inmóvil, en silencio y con la mirada perdida en el infinito.

Para el caso masculino puede utilizarse el (inusual) término "fiambro".

domingo, 21 de octubre de 2007

Tomación

(Palabra y definición enviadas por Malena Oxum)

Fiesta en la que no se come y tampoco se baila: sólo se bebe
.

A lo sumo, se consumen maníes o aceitunas, pero el fuerte de la fiesta es la sangría, la cerveza, el vino de cartón, la caipirinha, el tequila, el fernet con coca, o una olla de clericó . Generalmente a una tomación hay que concurrir ya bien comido y dispuesto a tomar. Tampoco se centra la fiesta en el baile a pesar de que se escucha música y muchísimo menos hay que confundir una tomación con una "catación" donde se usan copas. En la tomación, el vino se empina directamente de la caja o de la botella. Puede haber algunos vasitos de plástico, pero son insuficientes y se rompen o se pierden muy temprano. Las tomaciones pueden derivar en una vinolencia.

sábado, 20 de octubre de 2007

Vinolencia


El lector Jorge Fantoni (El Aerolardo) nos ha enviado este término sacado a partir de la imagen, la cual también nos envía. Según sus propias palabras "Esta imagen es de la calle, el autor de la palabra no soy yo y su significado es poco claro por la presencia del trasero con tanga..."

"Vinolencia" es el nombre de un grupo musical de rock, punk y reggae. Normalmente no recogemos términos que ya se usen en algún contexto. Pero dejando de lado el carácter de nombre propio de este término, se hace patente un significado:

La vinolencia es la violencia (individual o colectiva) desatada a partir de la borrachera por tomar mucho vino de baja calidad. También podría aplicarse, por extensión, a la misma violencia perpetrada a partir del exceso de cerveza. Es un síntoma de la borrachera, pero no debe confundirse con ella.

Ahora bien, ¿cómo explicamos la mujer en tanga y la expresión "eesaa!!!" del dibujo en la foto? En este caso, la vinolencia se asocia con el desenfreno sexual. El vinolento sólo desea dos cosas delante de sí: la caja de vino y una mujer semidesnuda que, antes de entregarse a él, baile mostrándole sus cualidades. Si cualquiera de estas dos condiciones no se cumple, el vinolento rompe todo o se pelea con el primero que encuentra.

viernes, 19 de octubre de 2007

Ludífice

(De ludus = juego y facere= hacer)

1. Persona que en las reuniones propone juegos grupales.
Ejemplo de uso: "somos seis, ¿por qué no traés las cartas y hacemos un truquito?"

2. Persona que juega a juegos oportunistas y ocasionales.
Particularmente, se llama ludífice al que se inventa un juego privado en situaciones en las cuales, habitualmente, no se juega. Es ludífice quien en el velorio de su esposa juega a contar cuántos vinieron a saludarlo con traje, o quien en su trabajo como cajero busca correlaciones entre el rostro del comprador y las cosas que compra.

En esta acepción, el ludífice es una persona que intenta encontrar patrones o regularidades poco comunes.

Ejemplo de uso: "Germán era un ludífice: el otro día, mientras se venía abajo el edificio, él en lugar de correr nos miraba a todos y se reía. Decía (antes de morir aplastado) que nuestras corridas frenéticas formaban una serie de cómicas figuras regulares"

jueves, 18 de octubre de 2007

Aculilla

(Sustantivo. Del latín "aculus", diminutivo de "acus": aguja)

1. Cada una de las puntas de un escarbadiente.No se aplica a clavos, alfileres o agujas comunes. Puede aplicarse (aunque no es frecuente) a agujas de tejer o puntas de un tenedor.

2. Frase o situación agradable que sirve como disparador para hacer nuevas cosas.
Ejemplo de uso: Juan me dijo que le gusta cómo escribo; eso me animó a hacer más poemas. Las palabras de Juan fueron la aculilla de mis poemas.

miércoles, 17 de octubre de 2007

Xanatanasia

(Sustantivo. Del griego xana = prefijo que significa 'repetición' y tánatos = muerte. Se pronuncia "sanatanasia" o "yanatanasia")

Literalmente, "muerte repetida"

Los soldados veteranos que habían participado en una multitud de batallas, tenían la frecuente impresión de que mataban a una misma persona dos o tres veces, en distintos enfrentamientos. Como si el enemigo reviviera y se incorporase nuevamente a su ejército Los griegos en particular solían describir de manera muy plástica esta perplejidad. Lo atribuían a un ardid del dios Ares, quien hacía que un rival actual se viera idéntico a uno fallecido en otra batalla anterior.

En otro contexto, sepultureros, empleados de morgues y de empresas fúnebres han dejado testimonios (no corroborados) según los cuales los muertos reviven unos instantes hasta morir definitivamente. Según estos testigos, el extraño fenómeno de la xanatanasia sólo se da en cadáveres de personas cuyo cuerpo está completo y, por lo tanto, sería posible esperar algún tipo de funcionalidad post mortem. En todos los casos, sin embargo, el muerto revive apenas unos minutos en un estado de total confusión y luego muere una vez más y (supuestamente) para siempre.

martes, 16 de octubre de 2007

Sadomercadismo

(De Marqués de Sade, de cuyo apellido se deriva "sadismo", y mercado)

Salir de visita a mercados de pulgas y ferias informales en las cuales sólo se venden bagatelas que jamás nos interesaría comprar.

El sadomercadismo es una actividad que consiste en visitar los lugares donde los que son más pobres que uno adquieren sus productos de primera necesidad. Una actitud relacionada con el sadomercadismo es el sadoturismo: ir de visita a las villas y barrios pobres. El sadoturismo y el sadomercadismo son actitudes snob de personas de clase media o media-alta quienes, por el solo hecho de visitar lugares que frecuentan los pobres, siente que ya está haciendo algo por ellos. Es frecuente que, a bordo de su automóvil con chofer, el sadoturista diga, al pasar por una villa: "Ay, cómo vive esta gente", mientras baja el vidrio de la ventanilla para no atosigarse con el polvo o el olor a cloaca a cielo abierto.

Un acto de sadomercadismo consiste en preguntar el precio de algo sumamente berreta y mal hecho (una artesanía, una pastafrola), sólo para sentir un piadoso dolor al escuchar el baratísimo precio y tratar de calcular cuál es el bajísimo margen de ganancia del producto. La misma actitud sadomercadista la tiene un comprador que, ante muchas opciones, pregunta cuál es la más barata (aunque por supuesto él va a terminar comprando la más cara).

La contrapartida del sadomercadista es el masomercadista.

lunes, 15 de octubre de 2007

Masomercadismo

(de Masoch, novelista austríaco de cuyo apellido se deriva la palabra "masoquismo", y mercado)

Salir de paseo a shoppings de lujo en los cuales no se puede hacer compras debido a los precios exorbitantes de los artículos.

El masomercadismo consiste en visitar los lugares donde los ricos adquieren sus productos suntuarios. Una actitud relacionada con el masomercadismo es el masoturismo: ir de visita a los countries y barrios de gente acaudalada. El masoturismo y el masomercadismo son actitudes snob de personas pobres cuya aspiración inalcanzable es pertenecer a las clases sociales acomodadas.

Un acto de masomercadismo consiste en preguntar el precio de algo de lo cual sabemos que cuesta una fortuna, sólo para sentir un doloroso placer al escuchar la descomunal suma de boca del vendedor. La misma actitud masomercadista la tiene un comprador que, ante muchas opciones, pregunta cuál es la más cara (aunque por supuesto él va a terminar comprando la más barata).

La contrapartida del masomercadista es el sadomercadista.

domingo, 14 de octubre de 2007

Mativenir

(Término y definición enviados por Pablo Urquiza)

Conjunción de los vocablos "mate y venga", expresión común en el juego rioplatense de naipes llamado "Truco"

Poner todos los recursos disponibles en la resolución de un problema inmediato, confiando en que otros se encargarán de resolver los problemas derivados del primero.

Ejemplo:

-"Me compré un auto y llegué justo justo al precio" -"Y como pagaste el seguro, la puesta en calle, los papeles?" -"Mirá, yo mativine para el auto, el resto me lo bancó Tito".

sábado, 13 de octubre de 2007

Conspiranoia

(Palabra y definición enviadas por Elizabeth Auster. Blog: textualidea)

de conspiración (acuerdo de voluntades para cometer un delito) y paranoia (psicosis caracterizada por vanidad, desconfianza, inquietud).

Particular manía persecutoria en la que el eje de la atención no está en el maníaco sino en la permanente desconfianza de este hacia los sectores del poder.

El conspiranoico no cree en nada de lo que informan los medios tal cual lo presentan. Su afinada y suspicaz percepción lo lleva a descubrir con detalle, detrás de cada noticia, el plan velado, astuto y malintencionado de cualquier ámbito del Estado, los partidos, las corporaciones y/u otros sectores de poder político o económico.

viernes, 12 de octubre de 2007

Racoságiro,a

(Adjetivo. Del árabe raqm = número y sagir = pequeño)

DEFINICIÓN SUJETA A DISCUSIÓN

Objeto o elemento tan pequeño que, si se le quita una parte, desaparece por completo.

La noción de racoságiro implica la indivisibilidad: un objeto racoságiro está completamente, o no está. En la antigüedad, los griegos Leucipo y Demócrito propusieron una teoría atómica, según la cual el elemento conformador de la naturaleza era el átomo, un elemento tan pequeño que resultaba indivisible. El átomo, entendido de esta manera, es una cantidad de materia tan pequeña que no posee partes (él es la parte más pequeña que puede haber); quitarle una parte a un átomo es quitar todo el átomo. En ese sentido, un átomo es racoságiro.

En matemática, un número racoságiro sería aquella fracción tan pequeña que, si se le quita una parte, se convierte en cero. Convencionalmente, se entiende que el número 0,0000000000000000000000000000001 (uno precedido por treinta y un ceros) es racoságiro. Sin embargo, no todos están de acuerdo con esta línea convencional. Particularmente, los matemáticos y los físicos.

Puede verse claramente que el concepto de racoságiro es inaplicable: ya sea en el ámbito físico como en el matemático, siempre es posible seguir quitando partes a cualquier objeto o número existente.

jueves, 11 de octubre de 2007

Recuajeringar

(De cuajar)

Rearmar precariamente un objeto que está descuajeringado.

Los objetos recuajeringados son fruto de la improvisación. Tienen una vida útil muy acotada, aunque una vez que vuelve a descuajeringarse, siempre se puede recuajeringar por un tiempo más. Hacer un provisempro equivale, muchas veces, a recuajeringar.

miércoles, 10 de octubre de 2007

Infiniverso / Multiverso

Contrapartidas y complementos de la noción de “universo”. Mientras la palabra universo se refiere a algo absoluto, total y cerrado sobre sí mismo, la noción de multiverso mienta el hecho de que un universo en realidad está abierto y comunicado con otros universos.

Se puede objetar que estos distintos universos conforman, todos ellos, un solo universo. Existen disputas en torno a las características que podría tener este megauniverso.

La teoría que lleva la noción de multiverso a su máximo exponente es la del infiniverso: el universo es uno solo e infinito, conformado por infinitos universos, pero ese universo total está incluido infinitamente en los subuniversos que son partes de ese todo . Así, el infiniverso cumple con una condición aparentemente contradictoria: es un infinito universo cuya infinitud más destacable es su infinita inclusión dentro de sus propias partes.

martes, 9 de octubre de 2007

Viliterista / Vilitérico,a

(Adjetivo. Del latín viliter, "a bajo precio")

Persona que se sorprende porque los precios que encuentra son más baratos de lo que imaginaba.

El viliterista no sale a comparar precios entre distintos comercios. Simplemente imagina un precio y el contraste entre su imaginación y la realidad le hace pensar que, en el fondo, las cosas no son tan caras. "Yo pensé que esto costaba cien pesos, y me terminó saliendo treinta y ocho". Lo que el viliterista no sabe es que en otro comercio seguramente estaba treinta y cinco o incluso menos. Al viliterista no le interesa encontrar el precio más bajo, pues cualquier precio ya es sustancialmente menor al que había imaginado.

A veces la publicidad de los comercios generan esta actitud viliterista. En este caso, el viliterista contrapone su imaginación con la realidad, sino un precio supuestamente anterior con uno actual. Es común que las ofertas expongan el (supuesto) precio original (tachado) y, a un costado de ese precio original, exhiban en grande el precio actual sustancialmente rebajado.

No debe confundirse el viliterista con el eftenótico.

lunes, 8 de octubre de 2007

Aceitosis

Sensación que queda en la lengua y en el paladar después de comer alimentos embebidos en aceite.

Quienes sufren aceitosis, sienten que su saliva se ha convertido en aceite; incluso mucho tiempo después de haber comido una fritura.

Existen casos de aceitosis patológicas, en los cuales no es necesario haber comido algo hecho con aceite.

Este término puede utilizarse, asimismo, para describir la sensación (frecuente en algunas personas, sobre todo después de manipular ciertos alimentos u objetos engrasados) de que las manos están cubiertas de un invisible aceite, sólo perceptible al tacto. La aceitosis, en este caso, no se va siquiera después de lavarse con agua y jabón.

domingo, 7 de octubre de 2007

Risko

(Término y definición enviados por Karmelo Restelli)

Apócope de la expresión "disco rígido".

Cada vez que se desea nombrar al disco rígido, se debe utilizar esa construcción de sustantivo más adjetivo. Si se lo nombra como "rígido", se omite la mitad de su nombre y, cuando se habla de "disco", se debe especificar a qué clase de disco se hace referencia. La expresión "risko" es una conjunción de ambos términos, y la ventaja de su utilización es la economía de vocabulario.

sábado, 6 de octubre de 2007

Chupamediático

(Término y definición enviados por el lector Julio David Auster)

(adj., u.t.c. sustantivo; palabra compuesta por la superposición de chupamedias y mediático)

Periodista o comunicador social con gran poder en los medios que emplea su espacio para dirigirse de manera obsecuente hacia quienes ejercen el poder o, por extensión, hacia todos aquellos que, por algún motivo, gozan de cierto renombre.

El chupamediático se vuelve especialmente obsecuente con las empresas que publicitan su programa.

viernes, 5 de octubre de 2007

Leticismo

(Sustantivo. Del latín laetitia = alegría, felicidad)

Inesperada y súbita sensación de felicidad sin motivo aparente.

El leticismo suele venir acompañado de un suspiro y de la sospecha de que la vida no es tan mala. A veces se da de forma incongruente ante una circunstancia adversa y negativa. A veces, después de un largo período de depresión o macriatía.


jueves, 4 de octubre de 2007

Parreferencia

(Sustantivo. Término técnico)

Palabra que, además de poseer su referencia usual, está enlazada con un link y, por lo tanto, también se refiere al sitio web enlazado con ese link
.

Una palabra puede poseer referencia, como por ejemplo "mesa". La referencia de "mesa" está dada por todos los objetos que cumplan con las características de ser una mesa.
Pero si a la palabra "mesa" la convertimos en un link o hipervínculo, resulta que "mesa" ya no sólo tiene su referencia usual: ahora también pasa a tener la referencia hacia la cual nos dirige el link o enlace virtual. En este caso, cuando una palabra con referencia se convierte en un link, este link es una segunda referencia o parreferencia.

Para que exista una parreferencia, no es necesario que la palabra tenga originalmente una referencia, como puede ocurrir con "unicornio", que no tiene referencia pero sin embargo sí tiene parreferencia (pues en este caso, su parreferencia es un artículo de wikipedia)

Cuando el enlace está dado no por una palabra, sino por un signo o sucesión de signos sin significado (y por lo tanto, sin referencia usual, como por ejemplo el signo <—x—< ), no decimos que hay parreferencia (pues ni siquiera hay referencia en sentido usual); simplemente hay enlace.

La parreferencia no tiene por qué estar conectada con la significación primaria de un término. El término "casa" puede tener un enlace hacia cualquier sitio de internet -sea que en ese sitio se hable de casas o no-, y ese sitio hacia el cual lleva el enlace, es su parreferencia.

Este término está íntimamente enlazado con parenlace.

miércoles, 3 de octubre de 2007

Vanialista

(Adjetivo. Del latín vanitas = vanidad y alius = otro)

Persona que se vanagloria de hazañas ajenas.

El vanialista supone que, si algún integrante de su familia (o de sus ascendientes lejanos) posee una cualidad especial o se destacó en algún logro, él de algún modo es partícipe de esa cualidad o de ese logro. Puede decir:"Mi primo ganó un premio internacional por un trabajo en física nuclear" y quedarse esperando felicitaciones y muestras de admiración como si él se hubiese hecho acreedor del premio de su primo. Tampoco tiene empacho en afirmar: "Soy descendiente de Napoleón Bonaparte; llevo a un emperador en mi sangre".

En cierto modo, las sociedades en las que la propiedad privada se hereda estimulan el vanialismo. El vanialista puede decir "me compré una casa" cuando en realidad fue su padre quien la compró. El vanialista se adjudica la casa que heredará tarde o temprano.

Los hinchas de un club de fútbol son vanialistas cuando dicen "les ganamos". El vanialismo se aplica a cualquier ámbito de pertenencia: puede extenderse a una nación ("nosotros, los argentinos, somos bicampeones del mundo") o incluso a toda la especie ("nosotros inventamos la rueda, ¿qué inventaron los perros?")

Una persona onfalóptera es sin duda vanialista.

martes, 2 de octubre de 2007

Aputar

Convencer a un hombre heterosexual para que se inicie en la homosexualidad.

El aputado recibe una prédica subrepticia pro homosexual. Esta prédica no tiene por qué venir de parte de gays; también un heterosexual puede aputar a otro hombre. Frases posibles del aputador: "no hay mina mejor que un buen amigo", "el sexo gay no debe ser tan malo", "las sensaciones orgásmicas de un gay superan con creces a las del hombre". A veces, el aputador actúa de manera provocativa para excitar a su víctima. El aputado dirige su mirada de acuerdo a lo que le señala el aputador: "mirá el culito que tiene Roberto... quién diría, ¿no?". Con frases como estas, el aputado comienza a prestar atención a detalles masculinos que antes le pasaban desapercibidos. Mira a los hombres con la excusa de observar su vestimenta, pero no puede ocultar una fascinación homosexual por todo lo masculino. A veces se le escapan frases como "qué bien vestido que estás", o "qué rico perfume".

Conviene aclarar que el aputador es un hombre malintencionado, que incita a su interlocutor con la certeza de que la homosexualidad es el peor camino que se puede tomar. Por eso, si el aputador consigue aputar a su interlocutor, el aputador se encargará de cargar toda su vida al aputado.

En algunas ocasiones, se lo utiliza con el pronombre reflexivo: "Se aputó", para significar que por propia voluntad (sin mediación externa) un hombre adoptó ademanes y actitudes amaneradas que anteriormente no tenía. Otras veces, se lo llama aputado a un hombre simplemente porque cambió sus conductas rígidas y su vestimenta formal por un aspecto más jovial y alguna actividad distendida: "Roberto se aputó; antes laburaba en la oficina y se iba al gimnasio. Ahora no usa corbata, se pone unas zapatillitas rojas y hace cursos de jardinería"

Actualización: El lector The Bug dejó este imperdible comentario: "Si bien el aputamiento es reversible, cuando un heterosexual advierte con pavor que se aputó, recurre a premeditadas acciones de ocultamiento. Eso lo convierte temporalmente en un atrolondrado"

lunes, 1 de octubre de 2007

Mequenaso, a

(Adj. De mequetrefe = entrometido, y naso = despectivo de "nariz". También se lo conoce con el término "mequenazo,a")

Persona que tiene por costumbre espiar dentro de las alacenas, jarrones y vitrinas de casas ajenas.

Cuando el mequenaso está de visita y pide pasar al baño, aprovecha para revisar el botiquín, mirar el interior del armario de las toallas y descorrrer la cortina de la bañadera. Si se lo deja un momento solo en el comedor o en la cocina, es frecuente pescarlo abriendo una lata para ver su contenido o escudriñando el interior de la heladera.

El mequenaso no tiene la intención de robar, ni de difundir información. Simplemente no puede evitar ver qué hay adentro.

Por extensión, se denomina mequenaso también a quien, cuando ve un paquete envuelto para regalo no puede resistir la tentación de abrirlo, aunque él no sea el destinatario de ese paquete.