miércoles, 3 de enero de 2007

Pipear

Comerse las empanadas que pidió otro. En una reunión, el pipeador suele pedir empanadas que sólo le gustan a él y después come sin fijarse cuáles fueron específicamente las que ha pedido.

Esta acción puede extenderse a otros alimentos: facturas, confituras de todo tipo, cortes de carne, bebidas, etc. También puede valer para casos menos concretos, no relacionados con la comida: "pipear" a una mujer significa "invitar mujeres poco atractivas a una reunión, desentenderse de ellas y tratar de acercarse a la novia o amante de alguno de los presentes". También vale para un brainstorming: si se está pensando en un proyecto creativo -por ejemplo, una publicidad- pipear equivale a tirar cuatro o cinco ideas muy malas o impracticables, y tomar como propia una buena idea ajena. El pipeador suele decir, en estos casos, "se nos ocurrió a nosotros", cuando en realidad su aporte, si bien no fue nulo, fue inoperante.

(Gracias Pablo Leotta)

2 comentarios:

Mantis dijo...

He conocido pipeadores que se toman la única gaseosa de los chicos (mía) pese a habérsela dado de cervecero.

También se de pipeadores de sánguches de miga que se rehabilitaron cuando los pedidos pasaron a ser uniformes, íntegramente de jamón y queso.

El pipeador de parrila suele pedir pollo o chinchulines y portergar la ingesta de tales consumibles hasta que se tornan incomibles.

Abrazo, Mux.

Shirubana dijo...

¡ODIO a los pipeadores! Para evitarlos voto por pedidos homogéneos.