miércoles, 8 de abril de 2009

Feregrinar

(Verbo. Del latín fera = fiera y ager = lugar agreste y salvaje. Adjetivo: feregrino, a)

Correr en cuatro patas desnudo por el campo.

El feregrino se comporta como un animal; desoye la civilidad con la que fue criado y sacude sus sentidos. Se siente vital, libre, liviano y sin pensamientos. Siente como nunca la agudeza de su olfato, y la sangre tumultuosa corre en sus venas llenas de instinto. Es una fuerza indómita que sólo desea correr, desgarrar, engullir y fornicar.

Existe una subespecie del feregrino que sólo mora en las ciudades y practica la feregrinación en su propia casa, encerrado en un baño o en una habitación oscura. En el caso más patético, este sucedáneo de feregrino sale desnudo por la ciudad sólo para provocar a los transeúntes. Ese no es un auténtico feregrino; su nombre es ferinardo (Del latín ferinus = relativo a la fiera). El ferinardo no se siente libre ni vivo; es un hombre solitario y sociópata que sólo desea ser amado, deseado, apaleado o baleado.

Donde se conjugan pensamiento, temor, palabras y desnudez, encontramos ferinardos.
Donde hay vitalidad, aire libre, espacios agrestes, gruñidos y desnudez, encontramos feregrinos.

1 comentario:

Héctor Gutiérrez dijo...

Pues el dueño e la empresa donde trabajo se apellida Feregrino. Y, si no hay alcohol de por medio, camina bastante erguido, diría yo.

Salud