jueves, 12 de agosto de 2010

Mapito

(Adjetivo. Del latín magis = más y peto = pedir) 

Quien, cuando se le ofrece algo, se siente con derecho a pedir más.

Al mapito le ofrecemos por cortesía una manzana. La acepta, pero nos pide que se la pelemos, la cortemos, le quitemos las semillas y se la rallemos. Si le prestamos dinero, nos pedirá que se lo llevemos al banco, lo depositemos en su cuenta y comprobemos si, efectivamente, le fue descontada su deuda. Si nos ofrecemos a llevarle un libro a la biblioteca, él nos carga la mochila con una pesada docena de enormes biblias. El mapito no quiere aprovecharse: tiene la sincera convicción de que, si alguien presta un favor, ese favor debe cumplirse hasta las últimas consecuencias. Por eso, cuando el oferente no accede a prestar esos plús que exige, el mapito se siente defraudado. "Al final, no sé para qué me ofrecés manzana si después no querés ni pelarla", puede gritar si su mujer no cumple con todas las otras acciones que él demanda.

1 comentario:

Dormidano dijo...

En la familia de mi concubina, a ésta costumbre de pedir más cuando ya se ha pedido anteriormente se la ilustra con una frase bastante llamativa: "¿Me alcanzás la biroma?". O sea, habiendo satisfecho el primer pedido del mapito ahí nomás vienen los otros como cachetada de locos.