martes, 3 de agosto de 2010

Aspecpectar

(Verbo transitivo e intransitivo. Del latín a = negación; spes = esperanza y specto = mirar)

Recorrer por segunda o tercera vez un mismo lugar para buscar un objeto extraviado. 

Cuando se extravía en nuestra propia casa un objeto de uso frecuente (un juego de llaves, un lápiz labial, los anteojos, la tarjeta de crédito), solemos buscarlo siguiendo una rutina de hipótesis para deducir debajo de qué, o detrás de dónde, o sobre cuál otro podría estar ese objeto que momentáneamente ha desaparecido. Miramos en el jarrón, luego en la repisa, después en el bolsillo del saco y debajo de la mesa. Sin embargo, una vez que agotamos esas hipótesis rudimentarias, comenzamos a ingresar en un bucle. Si no se nos ocurren nuevos posibles escondites, pueden ocurrir tres cosas: o bien nos quedamos perplejos y supendemos la búsqueda; o damos al objeto por perdido, o volvemos a buscar en los mismos lugares donde ya habíamos buscado.  Si ocurre esto último, estamos aspecpectando.
Cuando se aspecpecta ocurre un proceso curioso. Si ya hemos buscado el llavero dentro del jarrón, resulta obvio que esa primera búsqueda fue exhaustiva, y que no hay resquicios para suponer que, quizás, haya quedado oculta allí y no la hemos visto. Un llavero en un jarrón vacío es algo que se destaca. Sin embargo, a pesar de que ya sabemos que no está allí, volvemos a mirar el jarrón. No es que estemos esperando que aparezca por milagro: preferimos repetir las búsquedas antes que detenernos por falta de nuevas hipótesis. 

No debe confundirse esta búsqueda sin destino con otra, en la cual se recorre un mismo sitio dos o incluso tres veces porque, quizás, no se lo escudriñó con detalle. Por ejemplo, cuando uno busca un anillo que perdió en la calle, es posible que haga varias veces el recorrido para encontrarlo. En esos casos, no se aspecpecta, porque todavía existe la chance de que el anillo esté allí y no lo hayamos visto. En cambio, cuando se aspecpecta, uno ya sabe que el objeto buscado no está allí donde se lo busca por enésima vez. Por eso la etimología del término incluye la noción de una esperanza negada.

Este verbo puede utilizarse de forma abreviada como "aspectar". Sin embargo, aun cuando "aspectar" no tiene definición formal, a veces se lo utiliza como sinónimo de "presentar un aspecto", con lo cual la abreviación puede generar ambigüedad.

(ver apodio , circunviar, dicondalio)

3 comentarios:

Anónimo dijo...

jajaja. pero pero muy bueno. jaja. me río porque a veces aspecpectar se extiende hasta un grado enfermizo o ridículo.

Dormidano dijo...

Me suele ocurrir seguido ésto. Y yo aspecpecto sobre todo en lugares llanos, mondos y lirondos en donde nada podría quedar abajo, encima, sobre o atrás de cualquier cosa por la simple razón de que es físicamente imposible.
Entonces apelo a la aspecpectación, creo yo, por mi obsesión u orgullo herido. Claro que el orgullo será herido una vez más si alguien me observa buscando algo que claramente no puede estar ahí.
A veces creo que aspecpecto pero no es así. Nada más afino la búsqueda poniéndome los anteojos.

yerbanohay dijo...

A mí me pasa al buscar cosas veinticinco mil veces en la cartera y no hallarlas. Juraria que las habia dejado ahi, habra un agujero negro adonde mis chicles, los panhuelos descartables y sobre todo las gomitas para el pelo, viajan a otra dimension?