martes, 23 de diciembre de 2008

Enjupitarse

(De Júpiter, nombre del quinto planeta del sistema solar. Adjetivo: enjupitado)

No lograr resultados importantes a pesar de haber sido una gran promesa.

Una hermosa mujer que gana todos los concursos de belleza durante su adolescencia y, cuando cumple sus veinte, se dedica a comer hasta volverse hiperobesa. Un joven y talentoso violinista abandona su arte por pereza y a los treinta años apenas recuerda cómo tocar el violín. Un nuevo y brillante contador se presenta en la compañía como la solución a todos los problemas y, apenas dos días después de asumir su puesto, llega tarde, alcoholizado y demuestra que no sabe siquiera hacer un balance. Los protagonistas de estos ejemplos son enjupitados: supuestamente, por cierta falta de voluntad, no logran un codiciado objetivo que parecía fácilmente alcanzable. El enjupitado parece ir contra su propia naturaleza; como si la vocación que lo inflamara no llegara a despertarse del todo, o muriera en su esplendor. A veces una persona se vuelve enjupitada por las expectativas que los demás depositan en ella, y no porque ella misma tenga un talento especial. Es el caso de los padres que piensan que sus hijos son genios en algún rubro cuando en realidad son niños caprichosos y malcriados.

El término "enjupitarse" hace referencia a la característica propia del planeta Júpiter, cuya incandescencia inicial lo podría haber convertido en una estrella, pero por falta de combustión quedó relegado a la categoría de planeta.

4 comentarios:

unServidor dijo...

¡tantas honras al dios Júpiter, y ahora... ná de ná!

FELICIDADES A TODOS LOS MUXES!

Jorgete dijo...

SOy precisamente esa clase de persona. Estoy enjupitado hace años.

Don Tunicia dijo...

¿Algo así como un fulgorito?

damianivanoff dijo...

en futbol, y gracias a otro blog, se les llama "baldoseros". Aunque el término, futbolísticamente hablando, tenga algunas acepciones más.