martes, 4 de septiembre de 2007

Disemantismo

(Del latín dis = quitar y el griego sema = signo, señal, significado)

Sensación de que una palabra no significa aquello que significa.

Hay disemantismo si esa palabra pertenece al lenguaje coloquial, si es de uso frecuente y / o si es el nombre propio de una persona muy conocida.


Quien sufre de disemantismo siente que ese nombre o ese término no se "parece" a lo nombrado, o, cuando lo pronuncia, le suena extraño.

El disemantismo suele darse después de la continua repetición de una palabra. El proceso es análogo al del olfato: cuando uno huele muchas veces una flor, el perfume parece disolverse con las sucesivas impresiones. Lo mismo ocurre cuando se repite demasiadas veces una palabra: su significado parece ir disminuyendo con cada enunciación.

3 comentarios:

gabrielaa. dijo...

como "boludo/a"

<—X— dijo...

sr. mux, cada vez entiendo más por qué leo sus blogs.

para el fenómeno de pérdida de significado de una palabra repetida, en inglés existe el término «semantic satiation» (todavía no encontré la traducción al español, así que, propongamos a la academia que sea «disemantismo por repetición»). y por lo visto es un fenómeno muy estudiado dentro de las ciencias cognitivas (usted de esto sabe seguramente más que yo.)

hete aquí que si uno guglea juntas las claves «semantic satiation» y «meditation», salen por lo menos 4 páginas de resultados en inglés. no es para sorprenderse: muchas técnicas meditativas incluyen la repetición insistente de una palabra, sílaba o mantra. más cerca de nuestra cultura, creo que el significado original de las letanías o el rezo del rosario pasaba también por ahí.

no leí ni por asomo lo que hay publicado sobre el tema, pero me atrevo a proponer dos teorías sobre por qué ocurre esto (no me hago ilusiones sobre su originalidad o corrección):

-primera: la interpretación de una palabra implica la activación de un circuito neuronal, lo mismo que el reconocimiento de un aroma. así como la exposición repetida a un aroma «inhibe» su percepción, la exposición repetida a una palabra podría saturar el circuito neuronal involucrado e impedir reconocer su significado. de esta teoría creo que hay ejemplos en la web.

-segunda: la mente tiene una inclinación natural a divagar (a menos que uno tenga una gran capacidad de concentración, como los meditadores expertos), de modo que si uno repite mucho tiempo una palabra, tarde o temprano comenzará a pensar simultáneamente en otra cosa. de modo que en algún momento la pronunciación mental de la palabra se «desconectaría» de la percepción de su significado. pero a mí me gusta más la primera. ¿a ustedes les gusta alguna de las dos?

dejando a un lado teorías, es cierto que la repetición de una palabra le resta significado (como la que bien cita gabrielaa). eso sucede también en las relaciones sociales. pensemos por ejemplo en expresiones protocolares como «buen día», que se dice aunque afuera estén cayendo barretas de punta. (por eso mismo creo que las demostraciones verbales de cariño es mejor darlas con cuentagotas.) y en la vida política, donde se ha abusado tanto de algunas palabras que ya no conmueven a nadie.

pero ahora que releo este largo comentario, no entiendo qué quise decir...

yerbanohay dijo...

Esa gente que por ejemplo se llama Patricia pero tiene cara de llamarse Martita. Y muchos que la conocen, no se pueden acordar nunca que se llama Patricia y encima le dicen Pobre, uh no me acuerdo de como te llamabas, no seras tacaña vos eh? oh le dicen siempre, Oh tengo tu nombre en la punta de la lengua!
Esa gente tambien sufre disemantismo, no?