viernes, 5 de julio de 2013

Teagarrismo

(Sustantivo. De la expresión "¡Te agarré!". Adjetivo: teagarrista)

Tendencia a encontrar contradicciones donde no las hay.

El teagarrista considera que tiene una especial capacidad para pescar in fraganti profundas incoherencias en las personas. Sin embargo, los razonamientos que llevan a concluir tales contradicciones son retorcidos y por lo general utilizan premisas muy complejas y lejanamente aceptables. "Ahhh, ahora te agarré... ¿Estás comprando pan? ¿Y vos no estabas contra el paro del campo?": Si se desglosan las premisas del razonamiento anterior, podrá observarse que se unieron ciertos supuestos ("Si estás contra el paro del campo, entonces estás a favor de que se comercialice trigo. Pero el paro del campo existió porque no se permite comercializar trigo en la cantidad adecuada. Por lo tanto, quien está en contra del paro del campo, para ser consecuente, no debe consumir trigo"), los cuales rara vez se explicitan al momento de acusar a alguien, porque el teagarrista los considera inmaculadamente evidentes.



6 comentarios:

Dormidano dijo...

Conozco a varios teagarristas, más de los que puedo procesar.

Anónimo dijo...

¡Ahhhh jajaja! Te agarré... ¿Usás este blog para hacer propaganda anti-anti-K?

3nriqu3G dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
3nriqu3G dijo...

Considere la posiblidad de incluir en Exonario la palabra «Ucronotopía», como aquello que carece de espacio y de tiempo, como por ejemplo las ideas kantianas que no se corresponden con una representación intuitiva sensible y, por ende, tampoco de ellas se podría formar concepto alguno, sino algo metafísico que tanto escapa de las reglas que regulan tanto la razón pura, como la razón práctica, y la crítica del juicio.

Anónimo dijo...

complejo o retorcido no quita el hecho de que te estes contradiciendo. te agarró.

Miguel dijo...

Cierto, conozco teagarristas que te dicen: "¡Aaaah, te agarré! ¿No eres comunista? pues comparte con los demás lo tuyo"... y es cuando me quito el slip y los calcetines y se los pongo en la mano advirtiéndole que es lo único que poseo.
Me gusta la palabra y la emplearé; muchas gracias.