lunes, 4 de enero de 2010

Eremoloquio


(Sustantivo. Del griego eremos = desierto y logos = palabra, discurso. Adjetivo: eremológico)

Emisión o discurso proferido de forma incompleta, que debe ser completado por el interlocutor. 

Con el eremológico podemos tener el siguiente diálogo:

Eremológico -Yo venía caminando por la...
Interlocutor -...calle, vereda, playa.
E -Sí, sí, playa. Y después me puse los... los...
I - Los auriculares.
E - Sí, y me puse a escuchar un tema con el...
I - El mp3, el teléfono...
E - El teléfono, sí. Y se me empezó a agotar la...
I - La batería.

En el ejemplo de arriba podemos ver el caso de un eremológico típico que no dice la última palabra de sus oraciones, ya sea por olvido o por pereza.
Sin embargo existen otra clase de eremoloquios cuya parte incompleta puede consistir no sólo en una palabra, sino en oraciones, párrafos y discursos enteros.
Ejemplos:
- Quien cuenta un chiste y lo deja a mitad de camino de forma arbitraria.
- El docente que da una explicación defectuosa e incompleta sobre un tema determinado, pero pretende que los alumnos infieran lo que falta.
- Cualquiera que, ante una narración complicada, llena de peripecias y de vuelcos impredecibles, concluye su relato en un lugar cualquiera diciendo: "y el resto ya te lo imaginás".

En todos los casos el eremológico apela a la capacidad inferencial de sus oyentes. Es cierto que en cada discurso se dan muchas cosas por presupuestas: uno, cuando habla, supone que los oyentes tienen cierto conocimiento de los contextos, las situaciones y las posibilidades de interpretación que pueden darse. Sin embargo, el eremológico en este segundo sentido nos pide inferencias casi imposibles, basándose en lo que a él le parece evidente y trivial, y supone que a otro le parecerá igual. Cree que sus propias inferencias pueden ser universalmente compartidas por todos con solo dar un par de pistas, y suele enojarse cuando sus oyentes sacan las inferencias equivocadas.

3 comentarios:

yerbanohay dijo...

En algunas mujeres, es típico, cuando están saliendo con más de un senhor,que siempre cuando comentan con las amigas intercalan numerosos eremoloquios.
:-me paso a buscar para desayunar juntos, es un divino...
-quien?
- Pablo
-Ah...
-Pero la madre es una vieja bruja, que parece que no le gusta la gente que estudia arte..
-La madre de pablo?
-nooooo..la madre de Martín..
-Ah!!
-Vamos a ir a escalar, me ha prometido llevarme..
-Pablo..o Martín?
-No..Eric, desde cuando lo ves vos a Pablo o a Martin escalando?..
Y así, entrenando contra el Alzeheimer el cerebro mientras se piensa que divertidas vidas que tienen las amigas de una.
Besos, jorge mux y feliz 2010!

Luis Alejandro Ordóñez dijo...

Ahora, mi esposa me acusa de que yo le completo las frases antes de que ella muestre rasgos de eremologia; si tiene razón, eso la convierte en una falsa eremológica por culpa de un interlocutor algo impaciente o simplemente hincha, por lo que no merecería el nombre de interlocutor, faltaría su propia definición: persona que completa el discurso de otra por creer que participa en un eremoloquio.
Saludos, un gran 2010 y que siga siendo tan bueno el exonario

Shirubana dijo...

Uy! Iba a comentar justamente el caso de Luis Ordóñez. Mi novio me completa las frases en cuanto intento respirar. ¿Hay un nombre ya para la impaciencia que lleva a que completen antes de tiempo las frases del interlocutor?
(De a poco voy aprendiendo a hablar sin respirar para que no me adivinen lo que voy a decir. Lo peor es que también se me va pegando la maldita mañía. ¿Es como una especie de ergomorfización familiar?)