miércoles, 27 de enero de 2010

Autonergucia


(Sustantivo. Del griego autós = uno mismo, sí mismo y energoumenós = poseído)

1. Invocación a sí mismo.

Ante un problema, hay quienes invocan a los santos, a los ángeles o a Dios. En algunos casos se invoca a entidades insignificantes y en cierto modo paródicas. Es famosa la frase de Sócrates: "¡Por el perro!", la cual solía proferir con intención irónica. Sin embargo son pocas las ocasiones en las que uno se invoca a sí mismo -como si uno mismo fuera otro- para acometer un trabajo difícil o para resolver una situación que parece insoluble: "Oh, yo mismo, dame la fuerza para poder solucionar este problema". "Yo, que me estoy escuchando, por favor, necesito voluntad para arreglar la cortina de la ventana de una vez por todas".  

2. Posesión por el espíritu de uno mismo.

En esta acepción la autonergucia implica una casi paradoja. Se dice que los médium espiritistas corren el riesgo de quedar poseídos por el alma del muerto que invocan. ¿Qué ocurriría si se invocaran a sí mismos? Quizás tendrían el problema de la autonergucia: su propio yo los poseería como si fuera otro. En otras palabras, tendría dos espíritus: el que naturalmente habitaba ese cuerpo, y otro -que es en realidad el mismo- que poseería a ese cuerpo de manera ilegítima. Sin embargo, dado que ambos espíritus son el mismo, es posible que ni el sujeto ni quienes lo rodean noten nada extraño: después de todo, la voluntad de ambos espíritus (ambos que en realidad son uno) actúan en perfecta consonancia, aunque a veces puede haber diferencias. Podría ocurrir que el espíritu que naturalmente habitaba ese cuerpo entre en conflicto con ese espejo que lo posee, y la conducta del individuo se vuelva extraña en ciertos casos. Sin embargo, para el sujeto que padece la autonergucia no habría ninguna diferencia perceptible: después de todo, siempre es su propio espíritu (aunque duplicado) el que decide actuar de tal o cual manera.
Si una persona invocara mil veces su propio espíritu, ¿correría el riesgo de ser poseída mil veces por sí misma?

7 comentarios:

Opin dijo...

Antes de comentar me dije: Vamos que podemos¡¡¡ y mi Yo angustiado escucho a mi otro yo y a mi ello salir volando del espanto.
Ya no tengo a quien encomendarme,pero gracias por la palabra Don Jorge,cuando los recupere me será de gran utilidad.
Un abrazo

Anónimo dijo...

A usted jorge mux si viviesemos en el añO 1500lo mandarian a la hogera por este exonario , y camino de ella ya lo imagino diciendose asi mismo : que yo me apiade de mi alma ,pero por fortuna vivimos en el año 2010 despues de krusty.lo felicito por su exonario y su mounstrosa berenjena,a lo que usted tiene
en mi barrio se llama talento.siga asi y siempre cambie.

atte
el pelotudo sideral.

Anónimo dijo...

querido mux debiera usted eliminar los comentarios de gente que firma bajo seudonimos absurdos y violentos y como el de ese pelotudo sideral , aunque a su favor habria que reconocerle que se conoce a si mismo .

atte
el boludo cosmico.

Anónimo dijo...

estoy deacuero en lo que dice el boludo cosmico sobre no permitir que gente firma de esa manera grasa participe de su exelso blog.

atte

el gil galactico.

Anónimo dijo...

Merecen ir a la papelera
(por qué no ala hoguera)
estos últimos comentadores
insignificantes.

atte

Boludo Importante.

guachoviejo dijo...

Creo que ese término acepta igualmente otra acepción:la actitud de una persona de considerarse el referente universal de todo, y con él, sus gustos, fobias y caprichos.

Viejex dijo...

Interesante! Si no entendí mal, nada impide a un autonergúmeno ser poseído por sus propios espíritus (que son uno mismo), con lo cual éste es, ahora, tres personas diferentes simultáneamente. Bajo esta definición, cuando los cristianos afirman que Dios es uno y trino, están implicando que se trata de un autonergúmeno de nivel 2, si me permite extender de este modo la definición. Polémico.