martes, 13 de octubre de 2009

Fuesia

(Sustantivo. De fuese, se fue)

Desconcierto y malhumor que produce atender la puerta y descubrir que quien tocaba timbre ya se ha ido.

Quienes viven en un pasillo al fondo conocen esta experiencia: escuchan el timbre furioso dos o tres veces; se ponen apurados una remera o un pantalón para salir, recorren decenas de metros hasta la entrada principal y cuando abren la puerta se quedan perplejos mirando hacia ambas direcciones de la vereda. El que nos buscaba ya no está; se ha resignado a que no lo atendiéramos y se ha ido. Quizás traía una buena noticia o un urgente pedido de auxilio; tal vez era un pariente de otro país que venía a dejarnos su herencia millonaria o un amigo que buscaba un desesperado consuelo para evitar su suicidio inminente. Ahora no está: nos deja con la imaginación de los múltiples escenarios por los cuales nuestra vida se podría haber desarrollado; nos hace pensar en los rostros de los posibles visitantes y nos hace creer que, de verdad, algo bueno nos estaba esperando y lo perdimos por no ser rápidos para abrir la puerta.

La fuesia puede ser extraña e inaudita: a veces sólo tardamos unos segundos en atender la puerta, pero el impaciente visitante ya se ha marchado.

Este término se aplica también al teléfono: cuando alcanzamos a atender, quien nos había llamado colgó. Sin embargo, si queda registrado el número, el desconcierto disminuye mucho y en rigor ya no puede llamarse fuesia.

3 comentarios:

Srta. Lauro dijo...

Y dejar todo lo que se estaba haciendo para atender y que resulte que sea alguien vendiendo trapos o (en mi casa pasa mucho, que los viejos que van al medico se confunden de casa, y era dos mas alla de la mia) o que sea una grabacion en el telefono?
Como se llama esa decepcion? LA ODIOO

Shirubana dijo...

Lo del timbre no me pasa, pero lo del teléfono... pffff... y odio que suceda. Cuando le pasa a mi abuela, entra a llamar a todo el mundo para "contestar la llamada" y quitarse la intriga. Es un genio :)

Francisco dijo...

Y si estás comiendo, por ejemplo, y decides no contestar al teléfono en principio, te lo repiensas, al final te levantas, y cuando llegas ya han colgado. Esta si que es una mala fuesia.