jueves, 30 de julio de 2009

Alicuabio

(Sustantivo. Del latín aliquis = alguien y habeo = hay)

Desconcierto que produce darse cuenta de que ha quedado encendido un artefacto en nuestra ausencia.

Fuimos al supermercado y dejamos el televisor encendido en casa; nos acostamos a dormir y dejamos la luz del baño encendida; salimos de vacaciones durante un mes y cuando volvemos descubrimos que hemos dejado la hornalla prendida y la pava puesta para el mate. En estos tres casos, el descubrimiento nos produce una extraña sensación de sorpresa; por un instante -menos de un segundo- suponemos que alguien ha ingresado a casa durante nuestra ausencia. Sin embargo, es mucho más desconcertante darse cuenta de que ese alguien es una parte de nosotros mismos que hace cosas y las olvida. Una parte de uno quería seguir mirando televisión o leyendo revistas en el baño. Una parte de uno mismo no quería irse de vacaciones; sólo deseaba tomar unos mates.

Según la etimología del término, "alicuabio" significa "hay alguien". Durante todo el tiempo en que la luz, el televisor o la hornalla quedaron encendidas, es como si una parte de nosotros mismos estuviese allí. El alguien al que se refiere el término soy yo, pero es un yo extraño y ajeno que se desdobla de mi cuerpo y habita en lugares en los que mi yo de siempre no está.

¿Qué estoy haciendo yo en la habitación del fondo donde dejé la luz encendida? ¿Para qué quiero estar allí sin mi cuerpo?

4 comentarios:

Sil dijo...

Creepy.

Pero peor que llegar de vacaciones y ver la hornalla prendida, es darse cuenta de ello cuando estás a cientos de kilómetros de distancia. Mucho más angustiante.

«—x—« dijo...

Algo así le pasó a un tal Mr. Phineas Fogg, por un descuido de su nuevo mayordomo Passepartout. Ay, estos franceses.

yerbanohay dijo...

yo cuando salgo y escucho una sirena de bomberos siempre pienso..uhh desenchufe la plancha? pero despues me acuerdo que ya casi no plancho..y cómo me alegro!

damianivanoff dijo...

Una presencia fantasmática, y en el pasado para colmo. A veces da miedo la posibilidad de que sea un "otro", pero creo que da más miedo todavía ver que el otro era yo, desdoblado en intenciones.

Fabuloso