jueves, 6 de agosto de 2009

Ronodetro

(Sustantivo. De la expresión latina "hanc rem non detrudit": esa cosa no se tira)

Objeto inútil que se conserva sin motivo.

Mientras los propratos se conservan en vista de una posible utilidad futura de sus piezas, y los souvenires de casamiento se guardan debido a su valor afectivo o estético, los ronodetros simplemente están ahí. No tienen función, no se cree posible asignarles una y ni siquiera se repara en ellos.
A veces están en medio de otros objetos que sí tienen utilidad y se camuflan con ellos. Esa ingeniosa estrategia, sumada a nuestra pereza, hacen que los ronodetros tengan una supervivencia insólitamente prolongada.
Sabemos que un día hay que hacer limpieza y que ese día deberán irse para siempre de nuestras vidas. Pero los ronodetros nunca son los primeros en una lista de aseo porque -a diferencia de los planelocios- suelen tener un lugar estable y definido.

Los ronodetros más frecuentes son los bolígrafos que no andan. Es normal que en los escritorios haya cuatro o cinco bolígrafos, y entre ellos, uno que no funciona. Nuestra primera reacción -al notar que no escribe- es dejarlo a un lado y buscar entre los otros tres o cuatro hasta dar con el que sí funciona. Luego de escribir, juntamos a todos -el que no funciona y los que sí funcionan- y los llevamos nuevamente al lapicero o al cajón del escritorio.
Otros ronodetros son las cucharitas rotas -junto al resto de los cubiertos que están sanos-, las herramientas oxidadas en el cajón -junto con otras herramientas que no estan oxidadas- y los frascos de cosméticos, productos de tocador o medicamentos que se acumulan sin uso en el botiquín, de los cuales ya no estamos seguros de su efecto (tal vez hace un lustro que están en ese lugar) y no reparamos en que están allí, ocupando un espacio importante.
La lista puede continuar de manera indefinida.

Hay veces en los que identificamos a los ronodetros y los sentenciamos a muerte. Son días en los que, además de esa, podemos tomar otras decisiones importantes. Como renunciar al trabajo, declararle amor a la vecina o suicidarnos.

3 comentarios:

Natalia Alabel dijo...

En japonés se llaman "corotos" y según el feng shui, son perjudiciales para la buena energía del hogar.

«—x—« dijo...

Natalia, comparto su observación fengshuinesca. Permítaseme una observación personal: hace algún tiempo empecé una furiosa eliminación de objetos inútiles en mi casa y lo recomiendo calurosamente. Con cada bolsa de consorcio que deposité en la calle llena de trastos viejos, mi alma se aligeró varios años. (Aunque todavía me quede algún lastre por descargar.)

«—x—« dijo...

Tengo la casa otra vez llena de corotos, en cualquier momento me pongo a «descorotizar».