lunes, 2 de septiembre de 2013

Autotruncia

(Sustantivo. Del griego autós = por sí mismo y del latín truncare = amputar, mutilar)

Mutilación espontánea.

Cuando se encuentra un cuerpo descuartizado, no siempre se debe suponer que alguien lo descuartizó. Así como aparentemente existe la combustión espontánea, es posible también que a una persona se le caigan los brazos, las piernas y la cabeza sin que haya una fuerza violenta externa que provoque tal suceso. Aunque parezca insólito, durante la edad media y parte de la moderna, en Europa, algunos acusados de homicidio alegaron la autotruncia. Era común que algunos esposos mataran a su mujer con un hacha y luego hicieran el descargo judicial, argumentando que habían encontrado el cuerpo "con signos inequívocos de autotruncia". El caso más sorprendente ocurrió en 1654 en Colmar (Alsacia, Francia): el ejército mató y descuartizó a varias docenas de personas, las apiló en un descampado y, cuando los civiles descubrieron los cuerpos, se adujo una "masiva mutilación espontánea seguida de un apilamiento post mórtem espontáneo"