miércoles, 15 de septiembre de 2010

Vichenzópelo

(Adjetivo. De Vicente López, por Vicente López y Planes)

1. Voz insultante para referirse a quien pretende pasar a la historia con acciones menores e intrascendentes.  

Usos: "Carlitos se cree que por haber tocado el bajo en el acto de la independencia en la casa de Tucumán, los manuales de historia van a hablar de él. Al final, es un vichenzópelo cualquiera" ; "El vichenzópelo este se piensa que por lustrarle los zapatos a la presidenta le van a hacer un homenaje"


2. Prócer de segunda línea y de dudosa heroicidad.

Vicente López y Planes es más conocido por ser el autor de la letra del Himno Nacional Argentino. También fue gobernador de Buenos Aires y presidente de Argentina por un brevísimo periodo, aunque el resto de su biografía no suele destacarse en las efemérides escolares ni los manuales de estudio. Aun cuando hubiera sido una persona apasionada, de convicciones fuertes y de actitudes heroicas, la historia sólo iluminó su aspecto de compositor del himno. Es difícil decidir si se trata de un prócer de bronce o de un simple personaje histórico; sus hazañas resultan empequeñecidas al lado de un San Martín o un Belgrano. Por eso, cuando a lo largo de una historia épica se conserva un nombre adosado a una acción menor, se puede decir que ese nombre corresponde a un vichenzópelo.

Cuando el vicepresidente Julio Cobos dice "que la historia me juzgue" al votar de manera negativa por la ley de retenciones, quiso subirse a un modesto pedestal de fama patriótica, y, de haberlo logrado, su pequeñísima acción negativa lo convirtió en un vichenzópelo, no en un gran protagonista ni en un magno prócer.

4 comentarios:

Dormidano dijo...

Ahí se me vino a la cabeza un vichenzópelo, Alfredo De Ángeli. Y tengo otro en cartera, Moises Ikonicoff y calculo que acá lo podemos apuntar a Jorge Asís. En mi pueblo teníamos a un vichenzópelo que siempre quiso pasar a la historia como un idem. Era director de escuela secundaria y un pseudo historiador bastante fallido, pero como en su época era el único que decía serlo lo invitaban a todos los actos habidos y por haber. Y llegó su consagración. Cuando los militares argentinos decidieron invadir Malvinas lo invitaron a que, en su condición de historiador, dirigiera la palabra a los atónitos ciudadanos reunidos ad hoc en la plaza departamental. Allí estaba yo, que era un niño y se me había ocurrido ser boy scout lo que ameritaba participar en todos los actos. El señor, un orador de largo aliento, comenzó a hablar y habló. Habló por más de una hora y media. Nadie lo escuchó ni siquiera en el primer minuto, dado que encima era aburrido. Pero él llego al final y miró orgulloso a todo el mundo a su alrededor con lágrimas en sus ojos. Y ahí le sacaron una foto que engalana el hall de la municipalidad de aquel lugar. Creo que todavia está ahí.
Un vinchenzópelo con todas las letras.

Jorge Mux dijo...

Dormidano: su ejemplo es perfecto; conmovedoramente perfecto.

Anónimo dijo...

esto seria un argentinismo difisilmente entendible en otra parte de latinoamerica por el mismo hecho de que vicente lopez es muy poco conocido, así por ejemplo aqui en venezuela se le tendria que decir "Vicentesalios", por porque fue Vicente Salias Sanoja el redactor del himno nacional, pero no realizo ningun acto heroico revolucionario, aparte ser preso en diversas oportunidades por sus ideaales independentistas y haber sido embajador de Venezuela en ¡Jamaica!. Practicamente no fue un procer comparado con figuras como Simón Bolivar y Francisco de Miranda.

Eva dijo...

Recuerdo que hace mucho tiempo en el programa "Maldición llegó el verano" Mario Ortiz compuso y cantó un himno a Derqui.