martes, 14 de septiembre de 2010

Sanosórdico

(Adjetivo. Del latín sanna = mueca y surdus = sordo)


Quien gesticula para decirnos algo urgente mientras hablamos por teléfono.

Si llama la tía Estela y nos pregunta por Carlitos, le decimos que Carlitos está en casa, comiendo un matambre al horno con la familia. Carlitos hace una mímica desesperada, implora, ejecuta una ridícula actuación para decirnos algo. No entendemos lo que quiere, y no hay manera de adivinar. Cuando cortamos, Carlitos aclara: "No tenías que decirle a la tía que yo estoy acá. Le dije que estaba descompuesto y que no iba a salir de casa".  Carlitos quería avisarnos -cuando ya era tarde- de que no había que dar esa información. Pero no lo escribió en un papel, ni lo dijo de antemano: pensó que una sucesión de morisquetas desenfrenadas e hipos guturales a destiempo podían cumplir la misma finalidad que un discurso claro y oportuno. No sólo eso: Carlitos se siente con derecho a enojarse por nuestra falta de intuición ante sus improvisadas muecas de mal payaso. 

Existe una especie de sanosórdico que no tiene la intención de comunicar algo; sus muecas sólo buscan la risa de quien está hablando por teléfono.

El sanosórdico puede hacerse extensivo a otros ámbitos, además del telefónico. Un locutor de radio o un conductor de televisión a veces deben enfrentar a su sanosórdico operador, quien le desea comunicar con gestos sordos que la noticia que está dando es errónea.

2 comentarios:

Dormidano dijo...

A veces el sanosórdico se ubica justo detrás del que está hablando con uno y usa sus habilidades para que no metamos la pata en vivo y en directo. Otro caso de sanosórdico, en este caso garca, es el sanosórdico de negocios que usa su artillería gestual para indicar que el que habla con su compañero de curro tiene que apretar más, pedir más o lograr más ventajas.
En el caso de los call centers el sanosórdico le hace gestos a su compañero de cubículo para indicarle que el que se comunica porque se le aflojó un tornillo del termotanque a la 1:00 AM es al guien que necesita comprarse una vida.

damianivanoff dijo...

Si uno habla por teléfono y recibe, casi como una broma perversa, una fellatio...estamos ante una actitud sanosórdica?