lunes, 27 de octubre de 2008

Mensultar

(Verbo. Del latín mendosus = incorrecto y saltare = saltar, ir contra)

Aplicar mal un insulto.

Dada la circunstancia en que queremos insultar a alguien, elegiremos cuál de las formas insultantes se aplican mejor al hecho por el cual queremos insultar. El insulto puede estar mal aplicado de dos formas: o bien el tenor del insulto es demasiado alto (o demasiado bajo) para la situación, o bien el insulto no se aplica a la situación por la cual se lo insulta.

Un ejemplo del primer caso (insulto con tenor desproporcionado) es el siguiente: si una persona mata a otra por una acción irresponsable, sería un mensulto si los parientes del muerto se acercaran al asesino y le dijeran: "Sos un loco", en lugar de proferirle imprecaciones más apasionadas. Por el contrario, si una cajera de supermercado nos devuelve cinco centavos en caramelos, será desproporcionado gritarle "Sos una yegua malparida".

Ejemplos del segundo caso: si le decimos "forro" a alguien que en verdad es "estúpido"; si le decimos "grasa" a quien tan solo es "timorato", si calificamos de "conchudo" a quien es un "hijo de puta", o si le decimos "zagunfio" a quien simplemente tiene mala leche: en todos estos casos, estaremos mensultando.

Conviene aclarar que el mensulto es parte del juego de insultar: a veces, cuando verdaderamente se desea ofender a alguien, se le acusa de cosas que no ha hecho, o se magnifica alguna nimiedad para mensultarlo.

1 comentario:

damianivanoff dijo...

Una vez en una cancha a un jugador rival, desde la tribuna, le grité "tarado". Todavía siento vergüenza.