lunes, 9 de abril de 2012

Benevicio

(Sustantivo. Del latín bene = de buen modo y vitium = defecto)

Vicio adquirido cuya práctica genera beneficios. 

El vicio es, por lo general, un hábito pernicioso o inmoral. Es probable que una persona no elija sus vicios y que nuestros hábitos negativos sean el resultado de involuntarias prácticas negativas que acumulamos con los años. Pero, ¿qué ocurriría si, por azar, alguno de nuestros vicios comienza a capitalizarse y a generar inesperadas consecuencias positivas?
Por ejemplo, usted pasa horas jugando en internet a cualquier entretenimiento del tipo Tower Defense. Ha perdido trabajos y ha malogrado relaciones sociales por culpa de ese vicio. Sin embargo, un día participa de un torneo internacional y se convierte en campeón de algún Tower Defense. Una conocida marca de videojuegos lo contrata para promocionarse. A usted le hacen notas los diarios y se convierte en una especie de gurú de los Tower Defense. Sin proponérselo, ha capitalizado un hábito negativo y se ha convertido en un benevicio.
Otro ejemplo: usted bebe una determinada marca de vinos especiales y sumamente caros. Se gasta buena parte de su salario en esa bebida. En algún momento se hace un chequeo médico, y el doctor dice, ante los análisis, que gracias a ese hábito de beber vinos caros su colesterol ha disminuido considerablemente y su sistema cardiológico está en perfecto estado. La bebida lo ha salvado de morir con las arterias tapadas, y es su benevicio.

Desde luego, los benevicios aportan algo favorable, pero sin lugar a dudas tienen consecuencias indeseadas. En los ejemplos dados, un vicioso de los videojuegos continuará alienándose de sus relaciones sociales, y un bebedor inevitablemente se emborrachará. Pero en definitiva todo lo que hagamos -sea o no un vicio; sea trabajar, estudiar, adorar a los dioses, bañarse, comer sano, tener sexo monogámico- tiene alguna consecuencia negativa, de modo que esta no puede ser una objeción seria.