miércoles, 10 de agosto de 2011

Necrómero

(Sustantivo masculino. Del griego nekrós = muerto y hémera = día)

Día en el cual no pueden esperarse acontecimientos importantes, felices o productivos. 

No todo día puede ser "un gran día", al decir de Joan Manuel Serrat. Existen mañanas que nacen condenadas, ya sea por la realización de una actividad estéril, monocorde y esforzada, o por condiciones subjetivas como el cansancio, el malhumor, el desgano, la apatía o la enfermedad. Si uno se despierta a la mañana con dolor de espalda y de cabeza, ya sabe que no tendrá entusiasmo ni empeño para limpiar el garage o escribir una pila de informes. Sabe, también, que los dolores le traerán mal humor y puede predecir sin temor a equivocarse que el transcurso de las horas sólo empeorará las cosas: más cansancio, más incomodidad, más mal humor. El día está perdido desde temprano, como si hubiera nacido muerto. Debe sumarse a todo esto que durante los necrómeros una persona está expuesta a cometer más errores que en otros días, con lo cual una buena parte de lo (poco) hecho habrá que hacerlo nuevamente.
Una sucesión de necrómeros deja el espíritu vacío y disminuye la calidad de los pensamientos. Durante los necrómeros no suele haber tiempo ni estado de ánimo para oasificar.

Esta definición se superpone parcialmente con la noción de "nefasto", adjetivo que suele acompañar al sustantivo "día". Pero en "día nefasto" no está ausente la posibilidad de que ocurra algo productivo o mínimamente satisfactorio (como sí ocurre con la definición de "necrómero), y mucho menos si se tiene en cuenta el significado inicial de la expresión "día nefasto", cuyo significado es "día dedicado a la adoración de los dioses y al ocio creador"

2 comentarios:

Dormidano dijo...

Hay un caso curioso de necrómero relacionado con las condiciones climáticas que se da en Mendoza, en la zona del desierto de travesía. Cuando corre el Zonda, en el momento y en los momentos posteriores, el clima fuerza uno o varios necrómeros dada la potencia de ese viento y la insidiosa capacidad que posee para deprimir a cualquiera.

Anónimo dijo...

Voy a hacer un comentario estúpido, pero las ilustraciones que acompañan las definiciones están muy bien elegidas y me hacen reír mucho. Complementan muy bien la definición propuesta.