miércoles, 13 de julio de 2011

Tumidexario

(Adjetivo. Del latín tumidus =  hinchado y exaratum = trazado, surcado. Sustantivo (femenino): tumidexia)

Dicho de un texto escrito: Que abusa de signos de puntuación.

Uso: "No pienso leer mensajes tumidexarios"; "La carta que te envié fue totalmente tumidexaria; te ruego que no la leas"

(Nota: es probable que este fenómeno ya tenga nombre; si esto es así y algún lector lo conoce, la palabra "Tumidexario" y su definición serán retiradas de este blog)


En español no existe una convención que permita escribir una indefinida cantidad de signos de apertura o cierre, tanto en lo que respecta al signo de interrogación como al de admiración o a las comillas. Los puntos suspensivos deben ser tres, no más. Cualquier caso en el que se utilice repetidamente un signo con la intención de crear un énfasis pragmático se puede calificar como tumidexario. Un texto escrito íntegramente en mayúsculas, o en negrita, también contiene este elemento de énfasis pragmático, y por lo tanto es tumidexario. La simple secuencia: "¡Hola!... ¿Cómo andan?...  Yo estoy 'bien'... ¿Y ustedes?" se convierte en tumidexaria si se la escribe del siguiente modo:


¡¡¡¡¡¡¡¡¡HOLA!!!!!!!!.........................................  ¿¿¿¿¿¿¿¿¿¿¿¿¿¿CÓMO ANDAN????????????????......... YO ESTOY """""BIENNNNN"""""..................¿¿¿¿¿¿¿¿Y USTEDES???????

Puede argumentarse que el ejemplo inicial ya es de por sí tumidexario, porque contiene signos de admiración, puntos suspensivos y comillas simples cuando en realidad no hacen falta. Quizás habría sido suficiente con: "Hola, ¿cómo andan? Yo estoy bien, ¿y ustedes?"

La tumidexia no debe confundirse con el solecismo. Mientras la tumidexia (tal como se ha afirmado más arriba) incurre en un abuso pragmático, el solecismo hace un abuso semántico. O, para decirlo con mayor propiedad, el solecismo ni siquiera es un abuso; es un error.

Se comete solecismo cuando se mutan algunos términos de su lugar sintáctico y la frase resulta ambigua. Por ejemplo: "Se venden pelotas para niños de goma": la expresión "de goma" no modifica a "niños", sino a "pelotas"; pero está ocupando un lugar gramatical inapropiado y por lo tanto resulta ambigua.