martes, 6 de agosto de 2013

Amesoide

(Adjetivo. Del griego a = no; mésos = medio y terminación -oide, de eídos = forma)

Dícese del conjunto de situaciones o eventos que no tienen estado intermedio. 

Esta definición un tanto oscura se refiere sin embargo a ciertos sucesos familiares: usted va al médico porque tiene un leve dolor en el pecho. El médico lo examina y dice que no tiene nada; que su síntoma es muy difuso y que probablemente tienda a sobredimensionar sus padecimientos. Vuelve a casa sintiéndose un hipocondriaco y hasta se avergüenza de haberle hecho perder el tiempo a su doctor. Cinco días después, el dolor aumenta. Usted ve a otro médico y este dictamina que padece una gravísima enfermedad, y se lamenta de que no se haya hecho un chequeo antes. Cinco días antes, no tenía nada. Ahora ya es tarde. No hubo estado intermedio: su enfermedad y los diagnósticos médicos dieron resultados amesoides.
Consideremos otro ejemplo menos dramático. Un hombre conoce a una mujer. El hombre busca complacerla por todos los medios. Es amable, cuidadoso, atento, apasionado y tierno. Le escribe poemas; compra regalos caros; limpia la casa y cocina. Pero un día le compra un regalo un poco menos caro que los anteriores, y por ese suceso, la mujer, indignada, lo abandona para siempre. La relación fue amesoide: la mujer la planteó de modo tal que o bien el hombre mantenía un estricto patrón de conducta, o bien no valía la pena continuarla. No se planteó la posibilidad de un punto intermedio.

Las situaciones amesoides ocurren, en realidad, por concepciones humanas erróneas. Pareciera como si hubiera estados en los que se está por completo, o no se está en absoluto. Pero en realidad, siempre es posible encontrar (o inventar) un estado intermedio entre la salud y el desahucio, o el enamoramiento romántico y el despecho, o la opulencia feroz y la pobreza absoluta, o la sabiduría y la ignorancia, o la adicción al trabajo y la vagancia. Sin embargo, en algunos casos nos vemos condenados a que nos clasifiquen en alguno de los extremos de estos opuestos, sin que podamos acceder a los puntos medios que estos suponen.

4 comentarios:

Oz dijo...

Hola, estoy por aquí de nuevo, viendo actualizaciones. Excelente post, felicitaciones.
Un gran saludo desde:
http://leyendas-de-oriente.blogspot.com/

Luciano Sabattini dijo...

Sabés, Jorge, esto me hace acordar a lo que dice Aristóteles, cuando dice "algunos estados intermedios no tienen nombre". Lo dice explícitamente en la Ética a Nicómaco.

Anónimo dijo...

No se si es un buen ejemplo, o si estará bien planteado, pero creo que se va a entender.

Estas conmigo o estas contra mi.
No sos de izquierda ni de derecha, pero si tenes ideas de redistribuir mejor la riqueza y de aumentar las ganancias de tu negocio, los derechistas dicen que sos comunista (con todo lo que ello implica, zurdo, tirabombas, terrorista, etc) y los izquierdistas dicen que sos capitalista (y todo lo que pueda implicar, facho, imperialista, miliquero, etc).
No se puede estar en el medio.
Para ellos eso no existe.

¿Sirve?

Jorge Mux dijo...

Anónimo: sí, sirve. Genial.