martes, 22 de mayo de 2012

Niteróveco

(Sustantivo y adjetivo. Del latín non = no; iter = por segunda y vicis = vez)

Actividad que sólo es atractiva cuando se realiza por primera vez. 

A veces uno encuentra un programa de televisión que parece maravilloso. Apreciamos la originalidad y la dinámica del programa, y sospechamos que nos convertiremos en fanáticos. Sin embargo, la segunda vez que lo miramos, ya no nos parece tan genial. Descubrimos que las secciones del programa son parte de un formato que se repite en cada emisión, y la originalidad que nos impactó al principio se muestra subordinada a una estructura rígida y torpe. El entusiasmo de la primera vez se desvanece.
Puede ocurrir lo mismo con un libro, un blog, una comida. Existen alimentos que parecen increíbles al primer bocado. Pero al segundo, ya no son tan sabrosos y al tercero terminan volviéndose aborrecibles. Jugar al tenis pareció interesante esa tarde en la que, por casualidad, fuimos a parar a una cancha con dos raquetas y tres amigos. La segunda vez, cuando la salida fue programada, no fue tan divertido y apenas pudimos acertarle a la pelota sin esguinzarnos.  La primera vez que vivimos, la exigua duración de la existencia nos dejó con gusto a poco. Cuando reencarnamos por segunda, tercera y décima vez, nos pareció que la vida era fastidiosa y que ya no merecía tanto la pena.