martes, 30 de septiembre de 2008

Cualivocer

video
(Verbo. Del latín qualitas vocis = timbre de voz y nosco = conocer. Se conjuga como conocer)

Reconocer que la voz utilizada para hacer el doblaje de un personaje en una película es la misma que la de otro personaje en otros filmes.

Los personajes de televisión no sólo son populares por su imagen y por sus películas: también lo son por su doblaje. Homero Simpson se caracteriza por ser doblado con la voz de Humberto Vélez. Cuando escuchamos la voz de Humberto Vélez en una película solemos reconocer enseguida el timbre, el tono y la intensidad de Homero Simpson.

Para cualivocer no es necesario saber quién efectúa el doblaje. Basta con encontrar la inconfundible similitud sonora.

lunes, 29 de septiembre de 2008

Repretongo, a

(Adj. Del latín reprehetor = criticar y terminación -tongo para lograr un matiz despectivo)

Persona que aparece fugazmente sólo para criticar.

El repretongo jamás está presente para dar una palabra de aliento o de elogio. Irrumpe de la nada, examina, evalúa y no puede evitar dejar alguna impresión negativa. A veces deja sus comentarios con un "te lo digo con onda", como si esa frase insulsa pudiera amortiguar el efecto negativo de sus innecesarias intervenciones.

Si preparamos una comida con el esfuerzo de un salchipibe, el repretongo aparecerá a último momento de la cena, probará dos bocados y dictaminará que le falta cocción, le falta sal, no tiene suficiente pimienta o que los ingredientes no son de buena calidad.

En el espacio virtual, el repretongo es un blogger que jamás deja comentarios pero, imprevistamente, un día sólo deja uno, muy escueto, en el que informa acerca de un error de sintaxis, de redacción, de fuente informativa o de plantilla.

El repretongo es un terrorista. Está allí para provocar un minúsculo desbaratamiento del ánimo de quien ha hecho algo. Una vez que realiza su crítica pequeña, no se queda para ayudar a modificar las cosas ni para ver qué efectos provoca su intervención. El repretongo es el dedo índice del inspector que sólo aparece cuando justo, justo, estamos cometiendo una involuntaria infracción.

viernes, 26 de septiembre de 2008

Detroloquio

(Sustantivo. Del latín detortum = torcido y loquus = habla)

Historia innecesaria que se cuenta luego de dar una respuesta, o en vez de ella.

Llegamos a la farmacia y pedimos aspirinas. La farmacéutica nos dice que no tiene y, acto seguido, nos cuenta que ha hecho el pedido varias veces a la droguería y nunca le han traído las aspirinas, porque los transportistas de medicamentos están en un conflicto gremial en el que se involucran patotas sindicales de bandos mestizos, entre los cuales están infiltrados algunos integrantes del sindicato de la construcción y posibles trabajadores de Bayer, la empresa líder en aspirinas, cuyos intereses se ven perjudicados dada la sospecha de que otras marcas -como Geniol- probablemente estén haciendo lobby para que las aspirinas Bayer no lleguen a las góndolas.
La única información relevante para el comprador es el "no tengo" del pedido inicial. Todo el resto es un detroloquio.

A veces el detroloquio se usa como innecesaria advertencia o inoportuno consejo. Si le pedimos al veterinario que nos indique cómo debemos hacer la mudanza de nuestras mascotas, el veterinario podría respondernos: "Tenga mucho cuidado, yo tengo un perro y la última vez que me mudé se me escapó de la nueva casa y se había ido a la casa vieja, allá, por el Patagonia, y unos vecinos me llamaron por teléfono para avisarme que el pobre bicho estaba aullando en la puerta". Como puede verse, aquí ni siquiera hay respuesta: hay una historia cuyo único efecto es el de asustar o inmovilizar a quien hace la consulta. Esa historia es un detroloquio. Lo curioso es que, aquí, justamente se consulta a alguien especializado en el tema y no sólo no se obtiene respuesta, sino que se sale de allí con más inquietudes.

Cuando alguien nos cuenta un detroloquio puede tener unas pocas razones: a) porque piensa que su historia nos puede interesar o resultar relevante; b) porque quiere ponernos sobre aviso (a veces maliciosamente) acerca de los riesgos que estamos asumiendo; c) porque es una persona solitaria y está desesperada por un poco de diálogo.

El detroloquio es uno de los recursos de quienes padecen de tumicia.

jueves, 25 de septiembre de 2008

Metamecalito

(Sust. Del griego metá = más allá; mechané = invento y lithos = piedra)

Objeto metálico producto de la tecnología que cae del cielo.

Los satélites artificiales mueren orbitando alrededor de la Tierra y, en algunos casos, tarde o temprano van cayendo por partes. Si una sección del satélite es lo suficientemente grande como para no incinerarse por completo en su intrusión a la atmósfera, el fragmento chamuscado será un metamecalito.

No todos los metamecalitos son productos de la tecnología humana. En algunos casos se han reportado objetos de manufactura extraterrestre, como una serie de metamecalitos con forma de vasija rodeada de pequeñas esferas en cuyo interior hay mercurio.

Más desconcertantes aun son los metamecalitos que tienen la forma de un objeto imposible que ha caído del cielo sin razón y sin aparentes daños por la fricción con la atmósfera: heladeras, sillones, automóviles, y barcos cargueros.

Esta acepción está íntimamente conectada con la de petrópalo. La única diferencia destacable entre uno y otro término es la de que, en este caso, se resalta el hecho de que el objeto es un producto puramente tecnológico, mientras que en los petrópalos es suficiente con que el objeto sea sólido.

miércoles, 24 de septiembre de 2008

Falefigie

(Sust. Del latín fallo = engañar y effigies = imagen)

Capacidad que se suele tener durante los sueños de inventar ad hoc la justificación de algún suceso onírico.

Podemos estar soñando con una casa grande y antigua. Una casa desconocida de la cual -arbitrariamente- sentimos que es "la casa de nuestra abuela". De inmediato, cuando hacemos esta atribución (cuando decidimos que esa casa es la casa de la abuela), nos viene una serie de imágenes oníricas en las cuales nuestra propia abuela está en esa casa, cuidando de nuestra madre cuando ella era pequeña. ¿Qué ha ocurrido aquí? La ensoñación "inventa" que esa casa es de nuestra abuela. Para hacernos creer ese invento, nos inventa -además- una serie de imágenes que "cuentan la historia" de ese invento inicial. De manera que, una vez que tenemos el racconto sucesivo de las imágenes que justifican el primer invento, todo lo posterior nos parece verosímil.

Las falefigies son falsos recuerdos oníricos que se van acumulando para darle congruencia a nuestros sueños. Mientras se padece una falefigie, se tiene la sensación de que los recuerdos vienen a la memoria con fluidez y coherencia.

martes, 23 de septiembre de 2008

Propamergo


(Sustantivo. Del griego prín = antes; prágma = objeto, cosa y ergon = trabajo, fuerza)

Objeto de uso frecuente que requiere una fastidiosa preparación antes de ser usado por primera vez.

Las ollas, las cacerolas y los mates requieren de una "curación" previa a su primer uso. Las maderas necesitan laqueados y barnices para evitar su deterioro. Los lavarropas demandan la instalación de mangueras y desagües. Las computadoras necesitan de programas; los programas necesitan "upgrades" para funcionar en internet; la internet necesita de configuraciones trabajosas. En muchos casos, esta preparación primigenia debe hacerse con sumo cuidado, pues un error puede hacer que todo el proceso fracase y debamos deshacernos del objeto.

Los propamergos tienen otro defecto: muchas veces, no sólo se requiere una preparación previa, sino también un cierto periodo de prueba posterior a la preparación.

lunes, 22 de septiembre de 2008

Desensobar(se)

(De sobar. Sustantivo: desensobamiento)

Limpiarse partes del cuerpo que han sido tocadas por algo o alguien repulsivo
.

Si un jettatore se cruza con nosotros y nos roza el hombro, iremos corriendo a cepillarnos el hombro para evitar el contagio de la mala suerte. Si descubrimos que una araña o una culebrilla han caminado por nuestro abdomen mientras dormíamos una siesta al sol, iremos corriendo a frotarnos con fruición el abdomen. Si tenemos fobia de los botones o los fósforos, nos lavaremos las manos luego de manipularlos, pero no para limpiarlas sino para hacer desaparecer nuestra sensación de asco. Todos estos son ejemplos de desensobamiento.

A veces, hay un desensobamiento que no ocurre por algo repulsivo, sino con la intención de borrar ciertas pruebas. Un hombre que engaña a su mujer puede desensobarse las partes del cuerpo donde lo besó su amante, para que su mujer no sospeche de perfumes y olores delatores.

Quienes padecen aceitosis tienen el continuo y nunca satisfecho deseo de desensobarse.

domingo, 21 de septiembre de 2008

Encañonear

(Término y definición enviados por Julio David Auster)

(de caño, con terminación frecuentativa):

Seducir al cónyuge mediante la técnica del baile de caño.

Esta danza, muy lejos de haber sido creada en la televisión y ni siquiera en los hoteles de Las Vegas, tiene un origen antiquísimo.
En la antigua Grecia era del dominio de todas las esposas de los reyes de las distintas ciudades. Claro está que aún no podían disponer de caños de acero entre el cielorraso y el piso de los dormitorios; por eso utilizaban columnas de mampostería, que al efecto, tenían un grosor mucho menor que el empleado en las columnatas de los grandes templos.
No hay que olvidar, sin embargo, que las columnas griegas seguían tres estilos: dórico, jónico y corintio. Y así eran también las columnas que utilizaban las gráciles danzarinas griegas para deleitar a los monarcas.
Este arte, finalmente, fue abandonado. Las columnas de todos los órdenes se hacían con acanaladuras que lesionaban continuamente a las niñas, por lo cual se perdió el entusiasmo y con él las ganas de reproducirse de los reyes; las dinastías fueron decayendo paulatinamente y finalmente Grecia fue dominada por otras potencias antiguas.

sábado, 20 de septiembre de 2008

Zaracería


(Término y definición enviados por Bárbara Campassi)

Seria patología que consiste en el empleo de diversas interjecciones, onomatopeyas y sílabas inconexas en el medio de un relato o anécdota, a las que no se encuentra vocablo alguno que concuerde con lo que desea expresarse o no viene a la ocasión precisarlo.

Las personas que padecen de zaracería (zaraceros) constantemente se ven interrumpidas por quejas o gesticulaciones de su interlocutor, el cual, ofendido por la falta de respeto del zarazero al omitir detalles de la anécdota. Por esta misma razón se pierde el hilo del discurso y el zaracero acrecenta aún más su zaracería al no acertar el momento exacto del relato en donde fue interrumpido.


Ejemplos típicos de zaracería se llevan a cabo con las siguientes expresiones: zaraza, sarabarasa, blabla, tururu, lalala, entre otras.

viernes, 19 de septiembre de 2008

Cratoscopia

(Sust. Del griego kratos = poder y scopéo = ver)

Dominio de una persona con la mirada.

A veces, las discusiones finalizan con un intercambio de miradas. El hijo pequeño puede hacer berrinches, pero la madre lo mira de manera reprobatoria, y se acaban los gritos. El alumno puede romper las instalaciones de la escuela, pero tal vez deje de hacerlo si lo está observando la directora o algún compañero de otro curso. No siempre la cratoscopia la ejerce quien tiene una superioridad jerárquica: a veces, el que tiene el poder de la cratoscopia es, justamente, el más débil. Podemos maltratar a nuestra empleada doméstica o pagarle una miseria; pero nos hará sentir mal que nos vea cuando le robamos frutas al verdulero o cuando le miramos los senos a la hija de nuestra vecina.

La cratoscopia es, muchas veces, el único recurso que tienen los débiles y los sometidos. Su mirada puede ser el peor castigo para nuestras miserias.

jueves, 18 de septiembre de 2008

Capnofronia

(Sustantivo. Del griego capnoides = gris, y fronéo = pensar)

Incapacidad de tener una idea abarcadora que dé sentido a una multitud de ideas pequeñas e inconexas.

Muchas personas desean realizar algún invento para cuya consumación necesitan de una idea que les ayude a dirigir la totalidad de la obra. Por ejemplo, un novelista no sólo debe tener un conjunto de imágenes fragmentarias, sino -además y principalmente- una idea de conjunto. Para ello se requiere de un poder de síntesis que pueda trascender las ideas mínimas y puntuales. El continuo fracaso para lograr esa idea trascendente es la capnofronia.

De la capnofronia no pueden surgir proyectos narrativos de largo aliento. El novelista capnofrónico es capaz de imaginar con exactitud un diálogo o una escena de amor, pero no puede lograr un desenlace que incluya a ambos elementos en una trama contundente y abarcadora. Sin embargo, una multitud de ideas fragmentarias, puntuales y heterogéneas pueden conformar un proyecto en sí mismo.

Exonario es producto de la capnofronia.

miércoles, 17 de septiembre de 2008

Nosumos

(Sustantivo y adjetivo. Se utiliza generalmente en plural. Del latín "non sum" = "no soy")

Identidades que habríamos tenido si nuestros padres hubieran tenido hijos con otras personas.

Mi madre pudo haberse casado con -por lo menos- cinco hombres antes de conocer a quien fuera mi padre. Es indudable que, si hubiese tenido hijos con alguno de esos novios anteriores, ninguno de ellos habría sido yo. Si mi padre no hubiese conocido a mi madre, tampoco habría nacido yo: existirían -en el mejor de los casos- algunos seres cuya identidad y genealogía sería en buena parte diferente de la mía. Sin embargo, en ese laberinto de hipotéticos mundos pretéritos, el hecho fortuito que dio origen a mi persona no se habría dado aunque muchas de las otras circunstancias hubieran sido idénticas. Todos esos seres que habrían gestado en lugar de mí, son mis nosumos.

Cada uno de nosotros tiene sus nosumos, y nosotros mismos somos los nosumos de otros seres que jamás existieron y que ya -tal vez- no puedan existir.

Estrictamente, para pensar la noción de nosumo debemos hacer una introspección para la cual no hay demasiado lenguaje: debemos imaginar que nosotros somos otros seres, nacidos de al menos un padre diferente, pero que, a pesar de la diferencia, seguimos siendo el que somos. En otras palabras, se trata de un experimento mental de imaginarse siendo uno mismo, pero con otro padre, en otras circunstancias y con una identidad diferente.

(A pesar de que la definición de esta palabra involucra contrafácticos y enredadas madejas de subjuntivos, sospecho todos en la vida hemos pensado en esta posibilidad)

martes, 16 de septiembre de 2008

Yoliarreglo

(Adj. De la expresión "yo lo arreglo". No cambia de desinencia si se utiliza en femenino)

Dícese de la persona que se compromete a solucionar un problema y como consecuencia de su acción provoca un problema mayor.

El yoliarreglo tiene un defecto adicional: es incapaz de reconocer que, gracias a su inconsciente y buena intención, ha provocado un desperfecto más acentuado que el original. Si se empeña en destapar la cañería del baño, seguramente romperá un caño que comunica con la fosa séptica. Recién en ese momento, cuando una marejada de agua marrón inunda la casa, declarará lacónicamente: "hay que llamar a un plomero". De más está decir que, si no se le agredece la dudosa ayuda, el yoliarreglo se ofende profundamente.

Un dolicatroli puede ser un yoliarreglo.

lunes, 15 de septiembre de 2008

Gazol

(Etimología desconocida. Palabra revelada a través de un sueño)

Materia de la cual están hechos ciertos objetos etéreos que se presentan antes de tener una revelación o de sufrir la visita de seres sobrenaturales.

La irrupción de un ser metafísico viene preanunciada por ciertas irregularidades sensoriales.

Un buen indicio de que una persona está siendo atacada por entidades del más allá es escuchar cómo percibe su entorno doméstico. En muchos casos, se descubre que en ese entorno aparecen objetos anómalos, generalmente translúcidos, que sólo pueden verse desde determinado ángulo, por el vano de las puertas o el ojo de las cerraduras. Esos objetos de sustancialidad vacilante están hechos de gazol.

El objeto de gazol más característico es la flor. Quien va a recibir la visita de entidades de ultratumba puede descubrir, un día cualquiera, que todo el piso de su casa está cubierto de extraños pétalos translúcidos. También pueden aparecer racimos o estalagmitas.

De más está decir que el gazol sólo puede ser percibido por aquel que sufrirá la espantosa visita del demonio, de un muerto vengativo o de builgoñas sádicas.

viernes, 12 de septiembre de 2008

Crunchobangia / Bangocruncha

(Sustantivos. De las voces inglesas crunch y bang, para referirse al "Big Crunch" y al "Big Bang": procesos de implosión y de expolsión que marcan los límites de existencia del universo)

Crunchobangia: Acción y efecto de mantener por un tiempo algo oculto en un lugar reducido para luego difundirlo rápidamente por una zona.

Para que se cumpla la crunchobangia, debe notarse un alto contraste entre el prolongado ocultamiento y la posterior veloz irradiación del objeto.
Las "células dormidas" terroristas practican la crunchobangia: pasan desapercibidas durante largo tiempo hasta que un día se inmolan y cometen asesinatos en masa. Ciertas enfermedades del cuerpo también son crunchobángicas: no pueden ser detectadas hasta que, un día se manifiestan y se vuelven rápidamente devastadoras. El dinero puede ser crunchobángico: una persona puede guardar una fortuna en plazo fijo durante diez años, y un buen día decide gastar absolutamente todo en un tour de compras por el mundo.

Bangocruncha: Acción y efecto de ocultar algo durante largo tiempo después de haberlo expuesto y difundirlo hasta el cansancio.

Los artistas, los actores y las personas que viven del escándalo mediático suelen practicar la bangocruncha. Su rostro, su voz, sus opiniones pueden quedar a veces escrachadas durante un breve lapso de fama, tiempo en el cual aparecen en todos los canales y en todas las radios. Luego de esa fama de papel, desaparecen de la escena y ya no vuelve a saberse de ellos hasta el día de su muerte.
Este fenómeno también es extensivo a ciertos objetos domésticos que suelen usarse mucho y exhaustivamente durante un corto tiempo. Luego el objeto se pierde y ya no vuelve a usarse ni a hablarse de él. Es muy común en juguetes infantiles: los niños suelen tener un breve entusiasmo por todo lo nuevo; al poco tiempo pierden interés por el rompecabezas o el robot y lo abandonan en algún cajón anónimo para formar parte de un planelocio.

A veces, entender por qué ocurren los fenómenos de crunchobangia o de la bangocruncha es difícil de grampumbar.

jueves, 11 de septiembre de 2008

Grampumbar

Las reglas de este blog -expresadas a la derecha del cuerpo de texto- dicen claramente: las contribuciones foráneas se publicarán los fines de semana. Sin embargo, esta contribución del genial Julio David Auster amerita ser publicada precisamente en esta fecha.

(de gran y pum, calco del inglés big bang, con adaptación fonética y terminación verbal):

Reproducir las condiciones del gran estallido que dio origen al universo o, en general, recrear todo tipo de acontecimientos sumamente complejos.

El 10 de septiembre de 2008 se pone en funcionamiento el Gran Colisionador de Hadrones (Large Hadron Collider, LHC) del Centro Europeo para la Investigación Nuclear (CERN, la sigla en francés impuesta internacionalmente) que tiene por objetivo recrear las condiciones del Big Bang y nos permitirá saber, de alguna manera, de dónde venimos. Podemos decir que los del CERN están empeñados en grampumbar la historia del universo.

Pero el vocablo encuentra uso en muchas otras áreas. Aquel que, de buenas a primeras, se encuentra enganchado con una señorita, que apareció de la nada después de una noche de copas, bien puede decir: "Por más que grampumbe lo que pasó esa noche, no puedo entender qué fue lo que yo dije que le gustó tanto a esta Fulana". O esta otra situación: "Mengano está ofendidísimo conmigo y no logro entender por qué. Hace dos días que estoy grampumbando qué fue lo que hablamos la última vez que nos vimos."

miércoles, 10 de septiembre de 2008

Ergoponia

(Sust. Del griego ergon = trabajo y pónos = dificultad)

Creencia según la cual el auténtico trabajo siempre debe ir acompañado de sufrimiento.

Empleados y -sobre todo- empleadores suelen tener la neurótica opinión de que el esfuerzo viene acompañado de un cierto malestar. Cuando el empleado descubre que está haciendo su trabajo con placer y hasta con enorme facilidad, se siente culpable y se autoimpone horas o trabajos extras. Cuando el jefe descubre que sus empleados son felices con su labor, tiene la sensación de que en verdad no están trabajando, y por ello les impone una nueva tarea que les genere disgusto e incertidumbre.

La cita bíblica "ganarás el pan con el sudor de tu frente" es el lema favorito de quienes padecen (o ejecutan) la ergoponia.

martes, 9 de septiembre de 2008

Labofar

(Sustantivo. Del latín labor = trabajo, labor y fari = hablar. Sustantivo: labofacia)

Hablar exclusivamente de cuestiones laborales.

Es entendible que durante la faena laboral los trabajadores utilicen un léxico restringido cuyos términos sólo sirvan para expresar la necesaria coordinación de una tarea. Un grupo de albañiles podrá hablar de clavaderas, bolsas de cemento, ladrillos cerámicos, tirantes y estuco siempre y cuando estén trabajando con esos objetos. Pero si la charla sobre cal, arena y clavos de techo se extiende aun en el tiempo libre, en las vacaciones, en las reuniones de familia, durante los festejos de carnaval y en el cine, estamos ante un caso de labofacia.

Existen personas que, con entusiasmo ininterrumpido, sólo hablan de cuestiones referidas a su trabajo. No significa esto que sean entusiastas trabajadores o que su amor por el empleo sea desmedido: simplemente, son incapaces de hablar de otra cosa. Mientras, para mucha gente, el trabajo termina cuando se baja la persiana o se cumple el horario laboral, para otros cualquier ocupación es de tiempo completo, al menos desde el punto de vista del diálogo.

lunes, 8 de septiembre de 2008

Arrarado

(Adjetivo. De raro. Se utiliza sólo en masculino.)

Dícese del hombre que no se inmuta ante la belleza femenina.

Pongamos la siguiente situación: una mujer hermosa pasa por la calle. Dos hombres -quienes no se conocen- la ven pasar y regocijan su vista al unísono. A pesar del mutuo desconocimiento, ambos hombres están hermanados por un tipo especial de mirada masculina y pueden llegar a manifestar sus impresiones a través de un lenguaje a medio camino entre la admiración y la pornografía: "Está más fuerte que un caballo", "¿Qué comen las minas hoy? ¿Bulones?" "Mirá lo que es esa negra", "Laaaa....". Parece natural que un grupo de hombres haga comentarios lúbricos y jocosos cuando pasa una mujer bien dotada: el género masculino tiene mucho de tujero y de chichipío.

Pero a veces un hombre se encuentra con una dama de dotes superlativos; la ve pasar y quiere compartir su lujuria con otro ocasional hombre, a quien le hace saber -con su mirada- que la mujer es digna de mirarse e incluso de chiflarse. Sin embargo, este segundo hombre no responde a la mirada compinche, y hasta parece algo incómodo. Puede llegar a mirar para otro lado, como si la dama en cuestión no le provocase el mínimo deseo. Si este segundo hombre no es un homosexual, diremos que es un arrarado: pertenece a esa extraña subclase de sujetos masculinos que no se dejan llevar por una pollera corta, escotes prominentes o cabellera abundante. El arrarado, a veces, finge su postura por motivos religiosos o de fidelidad a una dama. Otras veces su abulia es auténtica: es este último caso el que más puede desconcertar al tujero.

viernes, 5 de septiembre de 2008

Extramalar

(Verbo. Del latín extra = sumamente y malo = preferir. Sustantivo: extramalación)

Elegir entre demasiadas opciones.

Podemos quejarnos de la poca variedad de productos en la góndola de un supermercado, o de la exigua cantidad de colores que nos muestran para pintar nuestra casa. Pero si alguien se acerca a ofrecernos algo y nos da infinitas opciones, el fastidio nos llevaría a anhelar la ausencia total del ofrecimiento.

El cliente de un bar pide una infusión. El mozo pregunta: "¿Té o café?". El cliente responde: "Té, por favor". El mozo inquiere: "¿Té negro, té verde, té rojo, té de tilo, te con sabor a frutos o té con canela?". El cliente elige: "Té con sabor a frutos, por favor". "¿Con sabor a frutos del bosque, frutos rojos, frutos cítricos, frutos de mar...?", inquiere el mozo. "Frutos del bosque", contesta el parroquiano, un poco fastidiado. "¿Frutos del bosque sureño, del bosque tropical, del bosque de alerces, de la Selva Negra...?". Como puede verse, la cantidad y especificidad de los ofrecimientos puede extenderse hasta el infinito. Cuando las diferencias entre las opciones se vuelven mínimas o irrelevantes, estamos ante un caso de extramalación.

Nos gusta sabernos libres de elegir entre una cierta cantidad de opciones. Pero si las opciones son muchas, caemos en la cuenta de que no queríamos tanta libertad.

miércoles, 3 de septiembre de 2008

Tarantelado,a

(Adjetivo. De tarantela: música y baile napolitano)

Dícese de quien es rengo y camina como si bailara una tarantela.

La larga caminata de un rengo se hace a un ritmo sistemático y quebrado; ese ritmo es -por sí mismo- una especie de baile. Si la persona genera compases de seis por ocho, entonces tenemos a un rengo tarantelado o, simplemente, a un tarantelado.

Por extensión, se llama así a cualquier caminata de una persona que tenga escoliosis o renguera, o sea (o finja ser) lisiada, sin importar si los compases son los propios de una tarantela o de cualquier otro ritmo.